26 septiembre 2010

Cinema Coxis presents CÁRCEL DE MUJERES

Sarita Montiel, Nuestra Sara, antes de convertirse en Superstar con El último cuplé dio algún bandazo que otro, que si hago de india, que si hago de mora, que si me caso con Anthony Mann que si me voy a Méjicos (María José Cantudo dixit).
En 1951 Miguel M. Delgado (posteriormente director de superéxitos protagonizados por el ídolo de nuestros padres, Cantinflas) dirigió esta delirante y recomendabilísima Cárcel de Mujeres, protagonizada por Nuestra Sara y por la para mí desconocida Miroslava. Curioso es mencionar que habría su tira y afloja sobre quién iba primera en los títulos de crédito (recordemos también el caso de El balcón de la Luna con Paquita Rico, Lola Flores y Carmen Sevilla), ya que los nombres de las divas aparecen así como cruzados formando una X y así están a la misma altura.
Queda claro desde el principio que Miroslava, así muy rubia y muy pánfila -aunque con unos primeros planos donde está muy guapa- es la buena y Nuestra Sara es la mala, la fresca, la perdida, la golfa, la exótica. La pavisosa de la Miroslava llega a la cársel porque supuestamente ha balaseado a un señor con bigote no muy agraciado, el difunto, un antiguo amor de juventud, pretendía chantajearla y Nuestra Sara (en la peli la exótica Dora) era la amante habitual del mismo, y claro, cuando la ve apareser decide hacerle la vida imposible (Por cierto, nuestra Sara habla con su asento mexicano y todo), con la ayuda de dos amigas: una rubia que no da mucho juego y Katy Jurado, muy Betty Missiego ella, y con una voz absolutamente maravillosa.

Aquí vemos la típica escena de tiramiento del moño en la cársel. Observad las tremendas cachetadas que se sueltan las dos divas y luego cómo se arma la de San Quintín -nunca mejor dicho-, con todas las presas agarrándose del moño, sucumbiendo todas al cuasierótico manguerazo de los polisías:


Con semejante panorama, Sara descubre que está encinta. Y una de las guardias (así muy Gestapiana) decide hacerle la vida imposible, aunque no sabemos muy bien la razón. El doctorsito ordena que trabaje en la biblioteca (y es que estas presas del D.F. leen a Balzac) pero la guardia se pasa la opinión del doctor por la foufounette y la deja en la lavandería, con lo que nuestra Sara tiene una escena de mucho lucimiento, poniendo la lavadora embarazada de ocho meses, con muchos sudores y mucha cara de sufrimiento, con ojos cerrados y boca entreabierta.

Y Sarita es mamá, y es que, aunque sea un poco pendón verbenero, tiene su corasonsito, y el resto de las presas (las que se tiraron del moño sin venir a cuento) tratan al bebito con mucho amor y hasta le cantan una tonada con voces del Orfeón Donostiarra que te quedas a cuadros. No obstante, la tragedia se presenta en menos que canta un gallo: hay una presa que está la pobre para pillar moscas y le da por decir que el bebé es un querubín, se lo roba -por supuesto- y sale cortando escaleras arriba con el propósito de que el angelito vuele. Mira tú por dónde que a nadie se le ocurre salir corriendo detrás de la loca trapera, sino que se quedan expectantes y gritonas, sujetando a Sara, que está la pobre para tomar un camino. Pero la Miroslava (la rubia pavica) sube y sube e intenta coger a la criatura, cosa que consigue después de que la chalada le suelte una cantidad de palos que suenan a golpetazo con estaca y todo -a mitad de la escena hay un prodigio de montaje porque al intercalar la pelea pavisosa-loca con las presas atenazadas, vemos a la tal Miroslava en los dos sitios a la vez, con lo que el áura de santa bilocadora está más que probado-. Pues nada, ya la Sarita y la Rubia-No-Peligrosa amigas para siempre.

Más momentos delirantes: la Miroslava está en el hospital a causa de las cachetadas de la pirada y mientras, el doctor proclama que el bebito no puede quedarse en una prisión sino en un hospisio a cargo de unas enfermeras con un gorrito así estilo Grace Jones en Vamp. Por supuesto que las presas de voces Orfeón Donostiarra dicen que de entregar al bebito nanay, cogen a la guardia gestapera y la estrangulan, una de ellas se pone el traje de mayora (en la peli dixit) y la Katy Jurado se hace con otro traje de vigilanta y deciden fugarse así de pronto. Y ahí que todas las presas -algunas se repiten al pasar corriendo ante nuestros ojos- marchan cagando virutas, incluso nuestra Sara con el bebito en brazos, el plan de fuga resulta un absoluto disparate suicida, ya que después de mucho correr, los polisías del D.F. las están esperando fusil en mano y empiezan a cargárselas. La pobre Sarita, muy malherida, es llevada al hospital.

En el hospital confiesa que fue ella quien mató al susodicho -la polisía y el marido de la rubia no es que hayan servido de mucho- y antes de palmarla, le pide a la Miroslava que cuide de su hijito y que nunca le diga que nasió entre rejas. La Rubia-Huevo-Sin-Sal sale así muy repeiná, como la Lady Gaga en el vidéo con la Beyoncé, se reúne con su marido-tan-soseras-como-ella que la espera así en medio de un descampado a bordo de un auto y FIN, copyright 1951.

A destacar, y ahora en serio, la fotografía de la peli: muy lograda para crear ambientes y para iluminar a las actrices. El argumento, como veis un puro disparate, pero, como decía Mr Belvedere en Fotogramas, si tengo que elegir una peli carcelaria, nada de Celdas 211, Cárcel de Mujeres con Sara Montiel.

10 comentarios:

Winnie0 dijo...

jaja Me has hecho recordar escenas de la peli...pero aún la tengo borrosa en la memoria. Me la veré gracias a tus rememoranzas...besos de domingo

Matt dijo...

Eso en vez de sopa es claramente agua... Dios, qué cachetadas xD

MM de planetamurciano dijo...

Por esta peli y más, Sara es la más grande!! Recuerdo perfectamente su acentazo mexicano, ke vaya, le sale muy bien y muy natural pa lo ke acostumbra ella.

Mocho dijo...

Glorious

theodore dijo...

Qué bueno el moñeo carselario. Y es verdad que le sale bien el asento a Saritísima. Katy Jurado es lo más de lo más, y Miroslava, por cierto, trabajó con Buñuel en "Ensayo de un Crimen", obra maestra total.

Sierto, qué Selda 211 ni leches, Cársel de Muheres forever!!

coxis dijo...

Grasias, grasias y grasias por vuestras visitas y commentarios a este el humilde blog que intenta levantar cabesa little by little

Es verdad, Mr Theodore! La peli del fetichista!

Mocho dijo...

De todas formas es maravilloso que una actriz mexicana se haga llamar MIROSLAVA.

Jose Maria Rodriguez Garoz dijo...

La

Jose Maria Rodriguez Garoz dijo...

Sara montiel maravillosa Guapísima y buena actriz. Gracias a esta Peli y a Piel canela, la llamo Holliywood. No era para menos, la artista Espanolito más grande de todos los tiempos.

Jose Maria Rodriguez Garoz dijo...

Sara montiel maravillosa Guapísima y buena actriz. Gracias a esta Peli y a Piel canela, la llamo Holliywood. No era para menos, la artista Espanolito más grande de todos los tiempos.