27 marzo 2010

Homofobia

Este curso está siendo un año raro… Raro porque prácticamente no me estoy enterando del transcurrir del tiempo, aunque puede que sea debido al tópico de que me estoy haciendo viejo y que claro, conforme pasa el tiempo los años se te pasan volando y bla, bla, bla…

Tengo desatendido el blog, mis textos son cada vez más cortos e intrascendentes (a veces incluso con no demasiada gracia) y se me hace cuesta arriba sentarme para sacar un texto más o menos decente, con lo sencillo que es hacer un corta y pega del YouTube

Dicha desatención ha sido en detrimento de otras actividades que han tenido como consecuencia muchas lecturas de libros (unos mejores que otros, creo que estoy dejando de ser estómago agradecido a la hora de leer) y muchas horas de escuchar la radio, gentileza de Internet.

Hay un programa en Radio 5 los domingos a las once de la noche presentado por Luis Antonio de Villena llamado “Las aceras de enfrente”. El espacio está dedicado al mundo LGTB y más o menos he procurado no perderme ninguna entrega. El interés del programa radica en el invitado, por lo que hay días que le doy al stop antes de tiempo y busco el de otra semana.

Debate sobre la homofobia (Las aceras de enfrente)



Hubo un programa planteado como debate dedicado a la homofobia presente en nuestra sociedad. Una de las invitadas –si la memoria no me falla era la dueña de la librería Berkana- proclamaba que había que ser por encima de todo visibles. Detrás de este concepto no hay ni más menos que mostrar tu homosexualidad sin tapujos en cualquier ámbito vital (tu familia, tus amigos, tu trabajo). Esta señora fue más allá al insistir que la educación era fundamental y que los profesores era uno de los colectivos que tenía que hacerse más visible, y creo que añadió un comentario del tipo “porque anda que no hay”.

Habrá personas que se lo echarán más a la espalda pero yo no dejo de llevarlo mal. Critico duramente actitudes homófobas o retrógradas en el aula, y sé perfectamente por destinos anteriores que esto te puede traer problemas (y no todos los claustros de profesores son la panacea universal, uno tiene que escuchar cosas tan presuntamente modernas como “a mí con tal de que no se metan conmigo que hagan lo que quieran” y lindezas por el estilo). No es tan sencillo… Y con alumnos pertenecientes a zonas rurales, me atrevería a decir que se me hace todavía más cuesta arriba. Para callar mi conciencia me compro libros con estrategias para erradicar el bullying homofóbico pero no sé si es suficiente.

Yo no me atrevo, desde luego… Seguiremos recurriendo a YouTube.

14 comentarios:

Alforte dijo...

Uffff tema delicado y peliagudo tratas compañero, yo coordino en 2º de la ESO un proyecto de formacion sexual a jóvenes...el tema de la homosexualidad siempre provoca rechazo...yo hago lo que puedo y todo depende de como plantees las cosas, voy rebatiendo uno por uno sus prejuicios y por lo menos escuchan otra version de la que están acostumbrados a oir desde la cuna.
Besos pedagógicos

thefirstsquirrel dijo...

Imagino que siendo un educador el tema es distinto, pero yo estoy con Mili, la directora de Berkana. Para evitar fobias y discriminaciones hay que normalizar, para normalizar hay que visibilizar.

Qué bueno es el episodio de la fábrica de acero de los Simpson, hacía siglos que no lo veía.

BalletZoomKisses

Peritoni dijo...

Pues sí, la educación sobre este tema en las aulas es muy muy importante, ya que en casa no se hace.
Así que deberás enfrentarte a esos pequeños gañanes y decirles la verdad... y no, no quiero que salgas del armario (ojalá), simplemente (o no tan simple) que NOS defiendas siempre, aunque no seamos objeto de ataque en ese momento.

MM de planetamurciano dijo...

Ke difícil todo...Creo ke, por supuesto, todo depende del momento, del lugar, de los implicados, pero supongo ke sí ke hay una manera correcta de hacerlo, y es, al menos, ante el olor a homofobia, darse por aludido, no esconder la cabeza como un avestruz.
Creo ke ese es mi capítulo favorito de los Simpson...

hm dijo...

Uffff, yo en ese aspecto he tenido en serie, porque para trabajar en una fábrica y con gente de todo pelaje, la verdad es que la cosa ha caído muy bien, no me lo esperaba, pero bueno, he tenido suerte... pero sé que no es lo habitual y es normal que no lo digas... de hecho lo mío se sabe por que se ha ido enterando la gente por la calle de verme...

The Aloofness dijo...

El otro día invité a unos alumnos a casa (después de unos meses de clases) a probar vino dulce de Málaga. Aunque eran los alumnos con los que tengo más confianza y su mentalidad cospomolita no se puede comparar con la del entorno rural de la españa profunda (dista de las Hurdes pero todavía hay mucho que andar) no deja de ser un país difícil para este tema (Turquía, digo). El caso es que una alumna vió la foto de recién casados de mi chico y mia y me preguntó que si éramos hermanos o qué. En turco la palabra para indicar tu cónyuge (marido-mujer) no hace alusión al sexo, se usa indistintamente para hombres y mujeres. Ellos sabían que yo estaba casado pero siempre supusieron que con una mujer claro. Fue una cosa natural, espontánea y que paso como si nada.

En muchas ocasiones somos nosotros los que marcamos la diferencia por adelantarnos al posible rechazo. Otras, las menos (diría), mejor nos callamos si no queremos dormir calentitos...

Besos

theodore dijo...

Mientras dejo el comentario estoy escuchando el programa (va ya por la mitad o así) y la verdad es que está muy bien, habrá que seguirle la pista.No voy a añadir nada más a lo ya dicho porque ya lo han hecho muy bien los demás. Pero sí te diré que se te viene echando mucho de menos, aunque por otra parte me alegra que tengas una vida, jeje. Sigue disfrutando de buenas lecturas y escuchas, pero no nos abandones demasiado, please.

Queerism Kisses

CaféOlé dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CaféOlé dijo...

Estoy con thefirstsquirrel: si no hay normalización, no hay nada que hacer.

Lo que dice The Aloofness también tiene sentido para mí: aún recuerdo el día en el que un antiguo compañero de trabajo me explicó que su pareja era un hombre; se pasó 15 minutos pensando en cómo sacar el tema, tragando saliva, el pobre... Todavía me angustio cuando me acuerdo de su hilito de voz...

Soy una mujer heterosexual de 34 años. No entiendo cómo es posible que personas mucho más jóvenes que yo sean homófobas. No me creo ese cuento de "es por la educación que recibes en casa": en mis tiempos no nos daban ninguna educación especial sobre la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad ni en el seno de la familia ni en el colegio (lo único, un tema sobre la sexualidad humana en EGB en el que todas las tías de clase flipamos con lo que era una erección... o sea, que hazte una idea de lo espabiladas que éramos) y a mí no se me mueve un pelo cuando un hombre me dice: "te presento a mi marido". Me quedo tan feliz. Pues qué bien, "encantada de conocerte; muas, muas" y a otra cosa.

Seré un bicho raro pero no puedo clasificar a la gente como gays, heteros, lesbianas y bis: yo sólo veo personas que quieren estar con otras personas. Y en eso, qué tiene que ver el sexo?

Besitos.

coxis dijo...

Muchas gracias por todos vuestros commentarios, a pesar de mi bajón de actividad bloggera todavía tengo clientela, gracias, gracias y gracias.

Es muy interesante todo lo que apuntais, y no sé si a lo mejor me ha expresado bien o no: quiero decir que cada vez que veo un atisbo de comentario homófobo en cualquier aula que he pisado (y ya van 12 años, cómo pasa el tiempo) lo corto sin dudar, pero siempre me queda el regusto de "debería haber ido más allá" y eso que el año pasado tuve un lío en una clase de primero de Bachillerato... (los críos no son tontos y el último día de clase un grupito de ellos dieron por hecho que yo "entendía" -palabras textuales- y así me lo comunicaron) Supongo que se me ve el plumero (nunca mejor dicho) cuando doy clase (búsqueda de textos, canciones para trabajar en clase, secuencias de películas, qué se yo...) como cualquier hijo de vecino

Buen domingo.

caotico_jq dijo...

Pues sí, es un tema complicado, porque si ya se te pueden subir a la chepa de cotidiano, no me quiero imaginar si se enteran de que eres gay... Y luego lo que tú dices, que no todos los compañeros profesores serán abiertos de miras. Es que es complicado, la verdad. Suerte, al menos.

coxis dijo...

gracias, Mr caótico... Porque a veces uno se queda con la sensación, insisto, de poder ser más peleón (y desde luego que podría)

Alforte dijo...

coxis, animo y al toro, y recuerda el mantra de Lupita Ferrer : siempre "bien arreglada", y podremos con todo ;-)
Pecados Ajenos Kisses

polo dijo...

Es un tema difícil con los adolescentes, pero hay que reconcoer que se ha avanzado mucho, que muchos jovencitos practican la burla tan solo con el que no reconoce su opción sexual distinta.

Eso ya es un avance: meterse con el que no ha salido del armario, criticar la hipocresía. El siguiente paso será dejar que cada uno decida admitar su homosexualidad o mantenerla en privado.

Muy bien el video Simpsons.