05 abril 2009

Marley & Me

Estas dos últimas semanas han sido muy estresantes en lo tocante a trabajo, asuntos familiares, incluso mi salud se ha resentido un poco. Cierto es que he pillado las vacaciones con muchas ganas. No voy a entrar en detalles, pero, entre otras cosas, los estudiantes (ni otros elementos laborales que prefiero obviar) que tengo este año no son, salvo contadas excepciones, como los del curso pasado. Las vacaciones había que empezarlas soltando adrenalina, y lo mejor es darse una buena llantera.

Esta película, publicitada como si fuera una comedieta familiar intrascendente, es un dramón como la copa de un pino. La historia es de lo más sencilla: (mi LC decía que no había historia - literalmente lo he arrastrado hasta la puerta del cine) cómo el matrimonio y el formar una familia hace que cambien muchos esquemas preconcebidos que te marcas a los veintipocos. Ahora bien, que nadie se crea que esto es una de Ingmar Bergman, el director perpertró la insufrible El Diablo viste de Prada y no sale Liv Ullman, sino Jennifer Aniston. No obstante, la peli se ve bien, además de llevarte un shock al ver los estragos que el tiempo ha cometido con Kathleen Turner (¡esa nariz!).
Testigo de las peripecias de esta parejita donde la mujer renuncia a su prometedora carrera periodística para hacerse madre (y no Periodista y Madre como la Griso) es un perro de aúpa, que se come lo que pilla, que corre como un descosido y que no hay Dios que lo baraje. El chucho no se hace simpático, porque es un desastre absoluto, sin embargo...
El animalico empieza a hacerse viejico y empieza a tener sus achaques. Todos los que hemos tenido animal doméstico (perro, gato, tortuga o incluso boa constrictor) sabemos bien lo que es correr al veterinario con el alma en vilo. Aquí es cuando hay que empezar a sacar los pañuelos (más de uno), hacía mucho tiempo que yo no lloraba ni moqueaba tanto en una sala oscura. Jolín con la peliculica... Panzón a llorar.

3 comentarios:

Peritoni dijo...

Ay, yo no voy que nosotros tenemos a nuestro Fufín malito día sí y día también...y lo paso fatal.
Jo.

hm dijo...

Vaya... y yo que quería verla pensando que iba a ser una comedia de encefalograma plano, que es lo que me apetece...

Eso de llorar y moquear en una sala oscura... suena mal, jajaja.

amor y libertad dijo...

y yo que pensaba que era la autobiografía de un adicto al reggae