13 abril 2009

La pejiguera de las 3-D

En tiempos de bajón de asistencia al cine (aunque se dice que últimamente está subiendo la recaudación, ver www.boxoffice.es), a algún ejecutivo agresivo se le ha ocurrido reflotar lo de la Tercera Dimensión. Como si hubiera descubierto la fórmula de la piedra filosofal...

Las 3-D aparecieron en los años cincuenta en la época pre-CinemaScope (ya lo decía la publicidad: el milagro que usted podrá ver sin gafas -mentira, porque yo sin gafas no podría apreciar a Victor Mature, verbigracia-) cuando las plateas empezaron a quedarse vacías ante la llegada de la pujante televisión. Hicieron películas como Bwana Devil, Fort Ti (del oeste y emitida por TVE una Navidad en la que tuvieron el morro de anunciarla como proyección en 3-D vendiendo gafas y todo, que aquí éste que lo es se compró para luego no notar rien de rien; claro que yo tengo delito porque también caí en la trampa cuando el verano de 1991 la misma cadena lanzó el programa Caliente con Anita Obregón donde había supuestamente secuencias de visión estereoscópica) It came from outer space y la más famosa Los crímenes del museo de cera con Vincent Price. Pues bueno, aunque el mismo Hitchcock se apuntó a la moda y rodó Crimen perfecto en 3-D la cosa no piruló, el camino estaba en rodar películas en mayor formato (con lo que la planificación de las secuencias pasó a ser un arte para algunos directores).

Pero llegaron los ochenta y con ellos el VHS, el Betamax e incluso el Video 2000 y la cosa se volvió a poner noir para los exhibidores. Y en esto que llegaron Viernes 13 y Tiburón en formato 3-D (uno pagaba 30 pesetas y te daban las gafitas de marras para ver las cosas salirse de la pantalla). En aquellos tiempos a mí Jason me daba mucho respeto por lo que sólo accedí a ver Jaws 3-D El Gran Tiburón (menudo nombre le colocaron, para no confundirla con la italianada que el año anterior estrenó José Frade forrándose de paso), de la que tan sólo recuerdo (porque mira que era mala la película) las letras de JAWS III salirse de la pantalla y un arpón que se te quedaba en el entrecejo. Pues la cosa no quedó aquí porque se rodaron (si mi memoria no me traiciona) Parasite y El pozo del infierno (en verdad Amityville 3-D), con la presencia de Demi Moore y Meg Ryan respectivamente. Incluso se estrenó en los cines Centrofama Amor en 3-D, clasificada S y una Emmanuelle 3-D con la sugerente frase reclamo de "Va mucho más lejos". Yo no vi ninguna de esas malaspecoreces porque mi cabeza estaba en otras cosas (en ver Flashdance y cosas así, no se crean ustedes), hasta que vi 9 semanas y media con quince años y casi me abro las venas en el cine (de aburrimiento).

Y ahora en los dosmilypico los dueños de los multiplexes están colocando salas de proyección digital 3-D, nos cobran más o menos unos tres euros extra y nos sueltan una versión tridimensional de la misma película que se proyecta en la sala de al lado. Desde luego, después de ver Viaje al centro de la Tierra y Monstruos contra Alienígenas, la versión normal debe ser de lo más sosita porque lo que se te queda en la retina son las zarandajas tipo "hala, que se sale pa fuera la pelotita" o "cuidao con la piraña que salta". A lo que voy ¿será en verdad esto el futuro del cine? Porque anuncian pelis en relieve a porrillo, pero ¿alguien se imagina ver una de Lars Von Trier en 3-D? No sé yo, no sé yo...

Y ya sé que no pega ni con cola, pero como ya queda poco para Eurovisión, ahí va una canción chipriota de lo más chachipiruli (atentos al modelito de la vocalista: hombrera y pantalón-que-te-hace-la-pierna-cuasi-cañería). La presentadora (Viktor Lazlo, creo que se llama) hizo una peli dirigida por Rosa Vergés en el 90: Boom Boom.

7 comentarios:

Breckinridge dijo...

Yo era super fans del 3-D, tenía mis primeras gafas bicolor guardadas con mucho cuidado por si me tocaba ver alguna otra peli. Y las volví a usar para mirar un eclipse de sol, porque las que te vendían en los kioskos para tal menester eran exactamente las mismas!

Muy fuerte la chipriota. De tanta hombrera parece que se ha tragado un palo.

La Marquesa dijo...

Nena, si mantienes semejante nivelazo cultural en tu blog, me temo que me será imposible realizar aportacione smínimamente interesantes. Se te ve muy cinéfila, cabrona, eso es que tienes mucho tiempo libre (para que luego digan que el paro no aumenta el nivel cultural de la peña...)

En fin yo creia que te referias a la pejiguera de la kioskera, de tu barrio, la que vende los cheetos, los gusanitos, los doritos y LOS 3D, esos conos pirateados vilmente por Hacendado a los que pensaba dedicabas este post. En fin. Vuelvo a mis aposentos.

Peritoni dijo...

Ay qué mareo, yo en 2D.

theodore dijo...

Yo también era superfans del 3-D, la primera que ví era un pseudo King Kong coreano tremebundo("El Gorila Ataca"), allá por el 79/80. Y se te ha olvidado la post Warholiana "Carne para Frankenstein", y una obra maestra underground: "El tesoro de las 4 coronas", con Paco Rabal y Anitísima Obregón en plan Indiana Jones. Juro que la ví en el cine y aún no me he repuesto.

Y hace unos años en el Festival de Fantástico de acá hicieron un ciclo, con sus gaficas y todo eso, pero ya las había visto todas en su día (Jason, Jaws, Amityville...) menos "Crimen Perfecto", que la pude ver en toda su gloria tridimensional...y fue una decepción, pero me hizo ilu.

Ah, Kiss Me Kate (la versión coleporteriana de La Fierecilla Domada) también era en 3-D.

Viktor Laszlo sacó unos cuantos discos bastante recomendables...

Me encantó la entrada, creo que se ha notado :-)

Sr_Skyzos dijo...

Yo colé con algún libro 3-D (de ésos que llevaban las gafas bicolor), que no ya con las postales aquellas en las que había que fijar la vista (y la imaginación) para ver algo.

Lo de las películas 3-D es una pantomima. Para lo máximo que vale un corto de pocos minutos, porque al final se te queda en la memoria lo que dices, el momento "cuidado con la pelotita que se te mete en la boca"...

Elisabeth dijo...

a mi nunca me ha gustado el 3d eso de las gafas de colores y to eso y luego no se veia na de na jjejeejje


besitosssss

coxis dijo...

Mr breckinridge, yo también tengo guardadas las gafas (eran grises, no bicolores) de cuando vi Jaws 3-D. Ya sabía yo que las hombreras no te dejarían indeferente.

Mi darling Marquesa, comments como el suyo hacen que se me atraganten los Special K del desayuno, me encanta que me tildes de cinéfila cabrona. Y el mercado de los aperitivos lo tengo muy abandonado, la verdad, ya ves que yo soy más de el desayuno y la cena Special K...

La verdad es que no marean, mr peritoni, yo me mareé viendo Beowulf, pero seguro que eran de puro hastío porque la peli era mala mala

¡Es verdad, mr theodore! El tesoro de las cuatro coronas, dirigida por el antiguo director de spaghetti-westerns Ferdinando Baldi. Yo la vi en VHS (2-D) y no me acuerdo de ná del argumento. ¡Qué envidia ese festival de 3-D!, ¡cuánto habría gosado mi persona! No sabía que la de Warhol se presentó en 3-D (la verdad es que sólo he visto Flesh -algo aburrida, la veritá-). M'alegro que te haya gustado la entrada, yo es que soy muy freak de las 3-D.

A mí lo de los libros me pilló mayor (si es que ya soy Abuelito-dime-tú-coxis), pero es cierto, mr skyzos, que cuando uno va a ver las pelis tridimensionales está esperando que las cosas salgan "pafuera", el argumento poco importa.

hay que darle una oportunidad a las 3-D, miss elisabeth, que ahora rozan la perfección.