20 marzo 2009

Los abrazos rotos

Cada estreno de una película de Pedro Almodóvar supone un acontecimiento mediático, indudablemente. Además, uno espera con ansia su nueva incursión cinematográfica, esperando volver a encontrar momentos de una intensidad como los que hay en, por ejemplo, La ley del Deseo.

La lectura de la crítica de Carlos Boyero en EL PAÍS, con el revelador título de ¿Qué he hecho yo para merecer esto? me puso la carne de chicken. Cierto es que este crítico no es muy Almodovariano a pesar de reconocer la perfección de la película con la que tituló su crítica y las virtudes de la anterior a estos abrazos rotos. La lectura de las críticas de la guía del ocio y de Fotogramas, más pro-abrazos y menos destroyer, me tranquilizaron un poco. Ayer por la tarde nos plantamos en el cine a las cinco y media para ver esta historia pretendidamente arrebatadora sólo a ratos, desgraciadamente.

La película arranca bien (sorprende la ausencia de títulos de crédito a lo Studio Gatti) a pesar de las horrendas actuaciones de Rubén Ochandiano en plan tío duro (en flashback lo borda) y de Tamar Novas, plano y lineal, casi amateur. Si además aparece José Luis Gómez, que ofrece una interpretación de quitarse el sombrero, pasando de la cara de Bambi asustado a la de cabrón absoluto, pues la comparación es todavía más odiosa.

Desgraciadamente a Almodóvar le pierden las tramas secundarias (parece que no ha aprendido las lecciones de ¿Qué he hecho yo... y de ¡Átame!) y la historia principal entre Mateo (Lluis Homar, salvo en la escena del baño, muy bien) y Lena comienza a dar trompicones, perdiéndose por recovecos que no interesan demasiado y que terminan rebajando su carga emocional. Personalmente, me quedé con más ganas de Penélope Cruz y su historia (con sus padres, con su amante rico y con su carrera frustrada de actriz) y me importó más bien poco que Blanca Portillo se vaya a localizar exteriores a Alicante o a Barcelona o que en el Chicote haga una confesión pretendidamente brutal que continúa en el desayuno de la mañana siguiente.

Para el recuerdo quedan escenas de besos en muslos con hematomas, mirarse al espejo tras una noche de sexo sin amor y sobre todo una confesión doblada que demuestran lo buena actriz que es Penélope Cruz. Por eso, insisto, resulta tan frustrante que su historia no llegue a tocarte por tanta trama secundaria (rodajes, hijos ilegítimos, director-niño-rico) que te aleja de la principal.

ACTUALIZACIÓN - Aquí una escena Almodovariana de primer orden, según mi humilde opinión


Y aquí una escena de mearte

18 comentarios:

Breckinridge dijo...

Coincido contigo, aunque mi impresión general es, creo, más positiva. A mí me cargó la interpretación de Blanca Portillo ya desde el principio (por ejemplo su reacción al oir la historia del hijo de Arthur Miller: NADIE reacciona así ante nada). Espléndida Penélope, la escena doble de su peculiar confesión a JL Gómez es cine en estado puro, la película parece casi una excusa para ese momento, de verdad sublime. El personaje de Ochandiano en flashback es demasiado "Boogie Nights". Pobre Ángela Molina, lo que hace la edad.

Pero Penélope, Homar, la música y los retales de "Mujeres" salvan los trastos a una historia un poco insustancial, pero bien resuelta. Me apetece volverla a ver, lo cual es buena señal.

Sr_Skyzos dijo...

Jo, yo ya no sé si hacer crítica o no. Yo fui (creo que al mismo cine que usted) al pase de las ocho de la tarde, y he de decir que la primera parte de la película me cargó bastante, pero la segunda parte me encantó. Blanca Portillo está que se sale, aunque me parece un corte muy brusco el que hay entre la escena de la "confesión" y la anterior, como si en el montaje se hubiera quedado alguna escena de transición.

Lluis Homar está más que correcto, el problema es que nunca ha sido santo de mi devoción; Penélope tiene un papel crucial, pero se agradece en que no sea la protagonista absoluta en el metraje, que no en esencia (toda la película gira alrededor de ella.) Y no entiendo la crítica que decía que el personaje de Portillo no estaba bien definidio, creo que sabemos más de ella por lo que calla que por lo que habla.

Y la historia de Miller, después de ver la película entera sí que se puede entender su reacción.

theodore dijo...

Coincido en Ochandiano (en el flashback está genial, pero de "mayor", horrible). A mí lo que me pasa es que Almodóvar raramente me emociona, me gusta o no su artificio, depende de la película, pero hasta cuando más lo disfruto, nunca me llego a creer lo que me cuenta, lo que no impide que entre en su juego (zambullirme, como decía en mi post) Eso hace que (inconscientemente, supongo) me llame más la atención en términos puramente cinematográficos. Y con todos sus fallos o lagunas o carencias o trucos, esta película es cine puropuropuro, pero puro, vaya.

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Estoy un poco de acuerdo contigo: es que hay tantas historias (pasa en todas las pelis de Almodóvar), que unas se diluyen en otras. La crítica de Carlos Boyero, no me gustó, la verdad: habla sólo de la peli en él último párrafo. Es como una venganza, un juicio sumarísimo a toda su obra, ni que fuera Garzón...Ya antes del estreno, estaba dando a entender "que espera mucho más de Ágora..." No me parece bien.
La escena de Ibiza, tan blanca, de hacer el amor sin sentirlo, en la que aparece J.L.Gómez al final "como una cabeza de muerto que cobra vida...", me pareció casi de lo mejor.
Me hace gracia lo que dice Breckinridge de Angela Molina: está caracterizada de más mayor de lo que es (como la Maura en "Volver"): No es tan mayor, pobrecilla, pero no sé qué le pasa a Almo, que últimamente, pone a hacer de ancianitas a las grandes:-). Lo que pasa que claro, la historia de Lena, la diluye un poco la del hijo, "la lectora de labios"...todo eso. Yo creo que es "la lectora de labios" la que diluye el personaje, pero es que a Almodóvar le puede esa parte trágico-cómica: "Ese melón, mejor no abrirlo...":-)
También queda diluído Lluís Homar, queda diluído todo, pero a mí me gustan esas opciones "sugeridas" (hay dentro muchas pelis en potencia...)...Como cuando Kitti Manver habla por teléfono con Lena, y le llama "Severine", en clara referencia a Catherine Deneuve y la "Belle de Jour" de Buñuel, sugiriendo una vida paralela...que ha podido ser "en brazos de varios hombres..."
Yo creo que de las últimas, es de las mejores de Almodóvar, pero por primera vez, se diluye todo en la peli, tal vez en la cinematografía, en la fotografía...A mí lo que más me gustó y me fascinó es la irrupción de Lanzarote y su tierra negra...Las tomas nocturnas de los coches en la carretera es de lo más bonito...
¿Y la irrupción de la Machi de la nada, comiendo madalenas, qué? Es total. A mí de la irrupción de "historias paralelas", lo que más me gusta es la Machi, y Mariola Fuentes y el peluquero brasileiro...Lo del peluquero brasileiro, es impagable:-)
Besotes.

MM de planetamurciano dijo...

Habiendo ya tres pelis seguidas ke no me dicen na de él, iré otra vez al cine, por, como usted dice, volver a sentir lo ke un día sentí con su cine.

Totó dijo...

A mi me fascinó la película aunque comparto contigo que le falta un poco de emocion, como la que había a raudales en Todo sobre mi madre. Tamar me flipó y no lo vi tan soso.
Me gusta tu critica aunque discrepe en varias cosas.
Besos.

coxis dijo...

es lo que me dijo mi mozo al terminar, mr breckinridge, a lo mejor tenemos que verla otra vez... Yo también me quedé en estado de shock con Ángela Molina, y para mí que no iba caracterizada: ese cutis parecía real, está tan, tan, tan delgada...

¿cómo que no vas a hacer crítica? pues of course que yes, mr skyzos! Fíjate que a mí la peli se me deshinchó al final, lo contrario que a ti. Puede que haya habido corte de montaje y ha perjudicado a Blanca Portillo

curiosa lectura la tuya, mr theodore... Mirándolo así, Tacones Lejanos ciertamente era increíble, pero muy disfrutable (a ratos)

se nota que Boyero le tenía ganas, mr ripley, además yo pensé lo mismo al leer la crítica: de Los abrazos sólo habla en los dos últimos párrafos, lo demás es un más o menos velado ajuste de cuentas. Y sí, el peluquero es genial, pero hubiera querido emocionarme más. Y es que, ya lo has dicho tú, el romanticismo me puede. Por eso mi escena favorita es cuando se besan unos muslos amoratados.

pero siempre hay que ir, mr MM, siempre, porque siempre hay alguna escena que justifica la entrada. Pero a Almodóvar hay que pedirle que se supere, queremos más. Pero, por supuesto, no lo dejamos de querer.

coxis dijo...

bienvenido, mr Toto! Cinema Paradiso... ¡cuánto lloré con esa peli! (algunos la detestan, pero yo soy muy tontorrón)
Pues claro que hay que discrepar, ni que yo quisiera sentar cátedra, Mare Meua, lo que pasa, me repito, es que yo admiro taaaaanto a este hombre que me frustra no emocionarme tanto como otras veces. Ahora bien, de sus películas "serias" es de las que más he disfrutado (a mí "Hable con ella" me puede... No puedo soportar al personaje de Benigno, me pone en un conflicto moral y eso me aleja de la historia)

senses or nonsenses dijo...

soy otro adicto de la ley del deseo de almodóvar, y no sabes como lamento decir que tpc me ha emocionado. a mí se me rompió algo con Kika, según iban mejorando sus guiones, yo iba perdiendo esa emoción, que me da que a ti tb te provoca. no me volví a reconciliar hasta Hable con ella (no estaría mal que le dieras otra oportunidad a Benigno, es almodóvar puro) y Volver (creo, en mi opinión, su guión más redondo, logró lo que tanto anhelaba). no comparto la euforia general de Todo sobre mi madre, de la que esta última aún me parece inferior.
me gusta Lena, aunque quiera saber más, jose luis gómez (Goya para el año que viene) el personaje mejor dibujado, lluis homar bien, pero... (no sé, espero saber explicarlo mejor después de una segunda visión), la autoreferencia es cada vez más excesiva. El homenaje a Mujeres con "Chicas y maletas" hubiera sido suficiente.
yo creo que el problema es el personaje de blanca portillo. esa historia se carga la película, en mi opinión...
se ve a Tamar Novas reconstruyendo una fotografía rota, a la que aún le falta un pedazo. no sé si ese pedazo se habrá quedado en la sala de montaje como el personaje de Asier.
o que, algo que me gusta muy poco de pedro, que al final uno de los personajes explica la historia en las escenas finales. así, contada, desvelada al resto de personajes, al mismo tiempo que el espectador. y van...
casi prefiero que les deje en la carretera. como en Atame! o Kika.
en Volver tb hay una escena final, la única que aparecen juntas, que carmen maura explica a penélope su historia. pero ahí el espectador era cómplice, sabía más que ellas, encajaba todo perfectamente. con el epílogo en el pueblo que redondea el film...
o el final en el teatro en Hable con ella. yo volvía a salir del cine flotando.

en Los abrazos rotos, pasar de la escena final de blanca portillo a "Chicas y maletas", sin transición, sin haberlo asimilado ...no funciona, yo no me lo creo.
yo tb volveré a verla, es inevitable, pero no enseguida. Volver, sin embargo, la ví dos veces el primer fin de semana, y La ley del deseo... me da vergüenza decirlo...
jo, perdona el rollo, y mi atrevimiento. debía tener muchas ganas. es que yo no quiero hacer un post. pero estoy leyéndome todos los que pillo. voy a seguir... y aún no he leído a Boyero (no quería leerle antes de...)

un abrazo.

MM de planetamurciano dijo...

Pos m´a gustao bastante la película.

coxis dijo...

al contrario, mr senses or nonsenses, da mucho gusto y enriquece escuchar comentarios, que al fin y al cabo es para lo que uno se mete en un blog, para intercambiar información y aprender cosas y ver las cosas de otro modo.
Pero fíjate que la otra mañana de san José me puse Hable con ella para intentar reconciliarme con ella y me pasa como al personaje de Mariola Fuentes, no puedo, no puedo...

olé, mr MM, ahora queremos detalles de dicho gustazo, s'il vous plaît

Breckinridge dijo...

"Esos fracasosson lo único que tengo", qué barbaridad de frase. Menuda escena.

El cartero de Pepi era de mi colegio y amigo de mi hermano. Fue el primer batería de los Pegamoides y ahora es un mega mandamás empoderado de una discográfica....

Peritoni dijo...

No te quiero leer hasta que la vea!,
pero estoy escuchando demasiadas malas críticas...

coxis dijo...

¿ejecutivo de una compañía discográfica? Hay que ver, del underground a la BMG... Sorprendido (y sanamente envidioso) me hallo

Pues a verla cuanto antes, mr peritoni, que Almo es un must siempre

caotico_jq dijo...

Totalmente de acuerdo contigo en esto: las subtramas de personajes sin chicha ni limoná (que son todos los jóvenes y Blanca Portillo, básicamente) deberían haberse sacrificado en favor de más Pe. A mí la escena de Pe mirándose con cara de asco en el espejo me pareció de lo máximo. Y Ray X no me gustó ni de joven ni de menos joven, a parte de que me puso de mala hostia que diera un retrato tan risible de los maricas (sé que no es toda la culpa del actor, que buena parte es de Almodóvar... pero bueno).

Ah, las dos confesiones de la productora son un poco de traca, pero aún más la del desayuno.

caotico_jq dijo...

Ah, y Carlos Boyero creo yo que anula la práctica totalidad de su crítica cuando comienza reconociendo que las primeras películas de Almodóvar le parecieron todas un truño integral en su día y que luego tuvo que admitir los valores que no le veía.

Totó dijo...

Me encanta que reconozcas mi nombre y de donde viene!!
Si tuviera que elegir un top ten de grandes películas, Cinema Paradiso estaria entre ellas.
Y otra cosa, a mi también me gusta Xanadú!!!
Besos para todos y gracias por visitar mi NUEVO blog

Polo dijo...

Pues a mí me ha gustado precisamente porque tiene muchas partes (sobre todo, la primera parte salvo la escena inicial) que no son almodovarianas: mucho diálogo relativamente tranquilo que supone un 'crescendo' admirable hasta llegar al embrollo.

La interpretación es estupenda. Portillo, más o menos; Homar, más; José Luis Gómez, más más; Dueñas, perfecta como siempre. Y la cumbre es Penélope (con lo que me he metido yo con la chiquilla). Hace un trabajo impresionante: tanto que hasta me gusta su voz. Su rojo lo impregna todo.

Por otro lado, es una película "arty" sin llegar a "farty". Se ven alusiones a mi querido Carlos Berlanga. Y a cuadros eternos y a músicas y pelis de toda la vida. ¿La madurez del director? No del todo. Pero no sé qué pensar sobre eso de citarse a sí mismo; bueno, a su "obra".

Sin embargo, sí se ve que dura más de 120 minutos. Supongo que son cosas del crescendo, tan conseguido.

Es verdad que emociona menos que otras, que hay cierto distanciamiento, y eso lo veo bien.
O sea, que no me importaría nada volver a verla.

El 9 lo tiene ganado. Sobre todo, por Penélope (insisto).

Aunque me lluevan tomates, te diré que veo la escena de McNamara bastante pasada por el tiempo (valga la expesión). El diálogo de Maura con Poncela sí me encanta... Dan ganas de seguir re-viendo la peli...