05 febrero 2009

Tommy

Aquí sí que se me va a ver el plumière...

¿Se acuerda alguien de Tommy, la ópera rock de los Who que dirigió Ken Russell? Ken Russell, artífice de Mujeres Enamoradas, de la que tan sólo recuerdo una escena de lucha en pelota picada frente a la chimenea de dos mozos (Alan Bates y Oliver Reed), dirigió esta susodicha película que vi por la tele allá por 1989.

El argumento es de aúpa (es una historia circular, para darme el toque qualité): Una moza conoce a un piloto durante la Segunda Guerra Mundial. Al piloto lo dan por desaparecido después de haber dejado encinta a la muchacha en cuestión (Ann-Margret, a la que el apelativo de Madre no hay más que una le venía como anillo al dedo -Fotogramas dixit-). Claro, la pobre mujer necesita calores en pechos ajenos y le echa el ojo a un Oliver Reed con cara de bruto. Mira tú por dónde que el-piloto-que-se-creía-muerto vuelve y sorprende en el lecho a su moza con el brutote. Éste, no se anda por las ramas y se lo carga. El niño presencia todo el movidón y mamá y el brutote de su novio le gritan "Tú no has visto nada, no has oído nada, no vas a decir nada" y son tan persuasivos que el chiquillo ahí mismo se queda ciego, sordo y mudo. ¡Toma higos, Pepa!




El chiquillo se hace mayor y, en vista de que no despunta, el bruto del padrastro le presenta a la Reina del Ácido, ni más ni menos que Tina Turner, para ver si lo pone en órbita. El número musical es flipante, hay un trozo que a mí me recuerda a un sketch de Ábrete Sésamo (o Barrio Sésamo) donde salía un muñeco que imaginaba formas geométricas y después se le iba la pinza y empezaba a bailotear como un poseso mientras la cámara hacía unos zooms que ni Valerio Lazarov.



Pues resulta que (no quiero destripar todo el plot, pero no sé si podré) al final el mozo descubre que lo suyo es jugar al futbolín y se hace famosísimo. La madre y el bruto de su padrastro nadan en la abundancia pero la mamuchi está plof porque el nene sigue sin decir ni Pamplona. Un día, hasta la pipa, le hace un baile que yo he intentado imitar con resultados desastrosos amén de riesgosos para mi cuello, para que el mozo despierte de su letargo. Y lo consigue... Menuda es ella.



El chiquillo habla, salta y baila y se hace todavía más famoso, pero la cosa toma unos derroteros de lo más raros (todavía). Tommy se pone en plan mesiánico y abre un holiday camp donde uno descubrirá la Tommy Experience, es decir, ser ciego, sordo y mudo. Pero el público asistente no se traga el cuento y le deja el campo hecho un solar. Tommy se va para el monte (cantando una canción muy bonita, para qué negarlo), le hace un saludo al sol que ya quisieran saber los que hacen los DVDs de Yoga en Casa y THE END.



Mencanta esta peli.

2 comentarios:

theodore dijo...

No me puedo creer que nadie haya comentado nada sobre Tommy. Este es mi primer comentario en tu blog, aunque hace tiempo que te sigo (y te leo, no como la Mazagatos), y qué mejor que en un post sobre Tommy. Yo soy ultrafans de Russell, cuando es serio es bueno (Mujeres, Whore), y cuando se vuelve loca es brutal (Gothic, China Blue, Lisztomania, y por supuesto Tommy). Esta película es de visionado obligatorio, el único problema es que puede llegar a cansar porque cada escena es tan delirante, tan barroca y sublime, que llega un momento que la mente de uno no soporta tanta exhuberancia :-)

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Casi no me acuerdo ya de "Tommy". Ken Russell me lo ví casi todo: neobarroco es poco, y musical a tope, a veces se le iba la pinza, pero era (es para siempre), todo un portento visual. "Lisztomanía" qué fuerte. Y además una época en que era el único que sacaba desnudillos masculinos.
En cuanto a la escena de "Mujeres Enamoradas" junto a la lumbre...bueno, quién no ha quedado marcado por ella. Yo desdeluego...absolutely y actually:-)
Jo, qué jóven y qué guapo ta Oliver Reed en las escenas de Tommy.
Besotes