31 enero 2009

cancionero coxisiano. Hoy presentamos (dedicado a Breckinridge) "Yo también necesito amar" de Ana y Johnny



Óyeme, ahora vamos a conversar
Yo sé que tú
Necesitas también amar
Y ahora estás aquí
MIRÁNDOME SIN HABLAR
Y AHORA ESTÁS AQUÍ
ENTRE MIS BRAZOS
Y YO
TAMBIÉN
NECESITO AMAR
Y YO
TAMBIÉN
NECESITO AMAR

Es verdad
Siento los golpes del corazón
Estoy feliz
Tiemblan mis manos por la emoción
De tenerte así
Estar oyendo tu voz
Y ahora estoy aquí
ENTRE TUS BRAZOS
Y YO
TAMBIÉN
NECESITO AMAR
Y YO
TAMBIÉN
NECESITO AMAAAAA-AAAAAR

Mírame
No sientas vergüenza ya
ACUÉSTATE
Disfruta tu libertad
PARA DESCUBRIR
UN CIELO DE REALIDAD
PARA DESCUBRIR
QUE SIGUES VIVIENDO

Y YO
TAMBIÉN
NECESITO AMAR

Y YO
TAMBIÉN
NECESITO AMAR

TÓMAME
LIBÉRAME DEL PUDOR
Y MUÉSTRAME TU CIELO CONFORTADOR
TÓMAME
LIBÉRAME DEL PUDOR
Y MUÉSTRAME TU CIELO CONFORTADOR
TÓMAME
LIBÉRAME DEL PUDOR
Y MUÉSTRAME TU CIELO CONFORTADOR

La letra mayúscula o en negrita denota mayor energía al cantar la tonada, altamente recomendable para una noche de sábado...

28 enero 2009

cancionero coxisiano. Hoy presentamos Jurado que vota las cansiones del cansionero + "Amor (¿o Ave?) de paso" de Raquel Olmedo

María José Cantudo se va a tomar muy en serio el mundo de la canción, aunque está rodando El Huerto del Francés...

Un artista fallero de Xátiva
Una secretaria de Madrid
Un médico especialista en endocrinología y nutrición de Ávila
la hermana de la Obregón
el coordinador de programas musicales de TVE
María José Cantudo, no more no less, de Andújar.
una azafata de Iberia (de Madrid, seguramente)
uno que era actor de cine pero ahora es director de cine y de Madrid
una profesora de Ciencias Naturales (de Madrid, lo más seguro)
un maître y director de hostelería de Madrid
una enfermera de Segovia
un dibujante segoviano-gallego




Sólo fui polvo en tu viento
Una piedra en tu camino
Sólo fui de ti un capricho
Un juguete que se tira
Pero nunca fui semilla
En la tierra de tu cuerpo

Qué tristezaaaaaa
Solamente fui un ratito de tu tiempooooo
Qué tristezaaaaaa
Solamente fui en tu vida amor (¿o ave?) de paso
Qué tristezaaaaaa
Solamente fui un ratito de tu tiempooooo
Qué tristezaaaaaa

Lo de Sólo fui polvo en tu viento tiene su cosica... No me digan ustedes que no...

LES RECUERDO QUE ESTOY NOMINADO EN LOS PREMIOS MARITOÑI EN LA CATEGORÍA DE MEJOR MÚSICA, así que tecleen http://premiosmariatoni.blogspot.com Premios Maritoñi (está en la sección de "La mujer y la ensalada..." y VÓTENME (y hay mucho Nominado Famosísisimo)

27 enero 2009

La clase



Hay películas que te remueven, que sirven, como he leído por ahí, de catarsis total. Para los que cada día tenemos que ponernos delante de un grupo de adolescentes (de 12 a 18 años, más o menos) fue como si hubieran instalado una cámara oculta en nuestras clases porque lo que muestra es lo que hay en las aulas, ni más ni menos.

Esos alumnos que juguetean con el bolígrafo o que son incapaces de guardar silencio mientras que el profesor intenta explicar el imperfecto de subjuntivo, que atienden a ratos, que preguntan con insolencia, sin saber qué terreno pisan, que no dudan en atacar sin el menor miramiento al profesor que el mismo día ha valorado hasta lo indecible el leve atisbo de trabajo apreciado en ellos.

Ese profesor que intenta mantener la cercanía con ellos pero al mismo tiempo manteniendo la distancia (¡qué difícil es!), que se desespera cuando el trabajo que ha preparado para esa mañana es rechazado sin contemplaciones por sus alumnos, que tiene que hacer un esfuerzo de autocontrol sobrehumano cuando alguno se pasa de la raya, manteniendo la cabeza fría y sin olvidar que es un menor, que llega a la sala de profesores desesperado, que escucha todo tipo de opiniones de sus colegas sobre cómo llevar la clase, que no sabe si cumplir a rajatabla el reglamento de régimen interno o si dar una oportunidad más.

Y la película cuenta todo eso, sin tomar partido, sin querer transmitir grandes enseñanzas (esto no es Mentes Peligrosas, afortunadamente), hay alumnos que no saldrán adelante, hay alumnos que serán expulsados y por extensión serán excluídos sociales (y el profesor no podrá evitarlo, será incapaz de ayudarlo, a pesar de poner todo su empeño y voluntad), hay alumnos con interés y sí que progresarán, hay alumnos que dejarán su silla ordenada y otros que saldrán corriendo y la dejarán tirada en el suelo, hay alumnos que siempre considerarán enemigos mortales a los profesores.

Habrá incluso algún alumno que dirá tranquilamente que durante el curso no ha aprendido nada, absolutamente nada...

Y en septiembre, vuelta a empezar...

26 enero 2009

Revolutionary Road


Sólo por ver a Kate ya merece la pena pagar la entrada...
Sam Mendes nos regala una película clásica, lista para ganar todos los premios habidos y por haber, aunque no haya sido demasiado bien tratada en las nominaciones a los Academy Awards.

La historia que cuenta es tristona e incluso deprimente, servida por unos actores en estado de gracia, absolutamente todos, incluso Leonardo DiCaprio, actor cuyo físico siempre me impide creérmelo, aunque ofrezca interpretaciones intachables. Intentar cambiar de vida es altamente j*****, más todavía si estás ya casado y con dos churumbeles, más todavía si ya vives en un barrio residencial y en una casa preciosa, limpita y ordenada, con vecinos educados y sonrientes. De eso se trata, de intentarlo...

Y Kate... Kate Winslet ofrece una variante de los años cincuenta de su personaje de la también durita Juegos Secretos (Little Children) de tan alto voltaje, transmitiendo tanto con miradas, con leves gestos, con ese fumar y fumar, con esos enfrentamientos con su esposo, con tanta perfección que casi me atrevería a proclamarla la mejor actriz de la actualidad.

Así que, haced el favor e ir a verla, que se acumulan los estrenos en esta época y luego vienen las Madres Mías.

24 enero 2009

Identidad


Un día te das cuenta que te has convertido en una persona adulta, que te ruborizas al comentar anécdotas de los veintitantos a tus treintaymuchos, que cuando te encuentras con personas de tu quinta los temas de conversación pasan a ser las hipotecas, los hijos, las separaciones, las ofertas del supermercado, incluso los primeros achaques...

11 enero 2009

Milk



Las películas de Gus Van Sant que he visto, salvo Drugstore Cowboy, no son de las que me hacen dar saltos de alegría, verdaderamente. Ni siquiera la que ganó la Palma de Oro en Cannes me emocionó lo más mínimo, al contrario, su ritmo tan absolutamente moroso terminó por alejarme de los tremendos acontecimientos que narraba.

A pesar de todo, reconozco que tenía muchos deseos de ver su nueva obra, sobre el activista gay Harvey Milk durante los años 70 en San Francisco. Mis sentimientos sobre la intencionalidad del director al rodar la película son de total adhesión: la película se gana mi corasonsito por lo que cuenta, que no voy a destripar, a pesar de que todo el mundo ya sabe cómo terminó el pobre hombre. Lo que intento decir es que la historia que hay detrás de este largometraje es absolutamente apasionante, a la par que es necesario el darla a conocer a personas que la desconocen, entre las que me incluyo.

Es algo descorazonador (a ratos) ver cómo la historia se repite: siempre hay algún grupo que se asocia con los religiosos más conservadores y una señora muy sonriente -cantante y reina de la belleza en su juventud- que se erige en cabeza dirigente de los intolerantes. E incluso más descorazonadora es la solución que se ofrece ante el acoso de los intolerantes: si vives en un pueblecito perdido, cógete un autobús y márchate a la gran ciudad, parte de cero, ignora a tu familia y a tus amigos y busca refugio en unos barrios concretos, en unos lugares concretos, en unas calles concretas. Pero bueno, no es momento de ponerse filosófico y/o derrotista, sólo estaba pensando en voz alta... Volvamos a la peli.

Queda claro que las intenciones didácticas del director son elogiables y por ello merece la pena ver la película, el problema o la penita surge cuando hay que valorarla como obra cinematográfica en sí, donde ya el barco empieza a hacer aguas. Principalmente es su ritmo, ese ritmo lentooorro de las películas de Van Sant aquí se acusa más todavía: ¿era necesario retratar todas las veces que el protagonista se presenta a diferentes elecciones donde es derrotado? Habrá quienes consideren que sí, para incidir en la testarudez y convicción de este hombre ciertamente admirable: De acuerdo, pues entonces debería haberse hecho de otro modo, no tan repetitivo y, ciertamente, a ratos aburrido, corriendo el riesgo de que el espectador más a priori entregado termine por salirse de la historia. Y es que finalmente se transforma en la típica película americana de despachos y llamadas telefónicas, un poquito a lo Estrenos TV, quizá buscando acceder a un público más amplio, pero ¿hacía falta 130 minutos para contarla?

La secuencia inicial, comentando escenas más íntimas, entre Harvey y Scott es de las más poco creíbles que recuerdo. No dudo que en la vida real fuera así, pero desde luego los actores no lo transmiten, quizá tampoco se la creían. Sean Penn, actor que se me atraganta la mayoría de las veces, interpreta a Milk con convicción y no está demasiado pasado de rosca, simplemente está buscando, lo cual es muy respetable, ganar todos los premios habidos y por haber. Ahora bien, son las secuencias sacadas de espacios televisivos de la época las que más emocionan e impresionan, insisto, la historia es tan buena que la película no llega a derrumbarse a pesar de su monótono (y lentísimo en ocasiones) ritmo y planificación plúmbea.

Es un esfuerzo loable valorando su intencionalidad didáctica (esa ley sobre los profesores reconozco que me tocó bastante) que hubiera merecido una puesta en escena y un tratamiento más a la altura.

10 enero 2009

En sólo dos días ya veo el panorama...

Llevo varias mañanas escuchando a Carlos Herrera en Onda Cero y, a pesar de sus maneras de señorito andaluz que no me hacen demasiada gracia, me gusta porque da caña a todo el mundo, aunque es palpable su conservadurismo. Y hay veces que me cansa el excesivo prozapaterismo del bello Francino, para qué nos vamos a engañar.

Ayer nos desayunamos con las cifras del paro y además con la bonita noticia que una de las tres comunidades donde hay más paro es donde este que lo es habita: Murcia-qué-hermosa-eres.

La lectura que se hace de estos datos es distinta según escuches a uno u otro medio de comunicación (No es que haga caso a todos, atrevería a decirme que la TDT, por cierto, me ha hecho descubrir maravillas que ignoro como Libertad Digital -ay Alaska, Alaska- o Intereconomía -ese logotipo con un ¿toro? ¿cómorrr?-):

Los medios más amables con el gobierno apuntan a que como tenemos un gobierno regional del PP basado en el ladrillo y que, ante la caída de la construcción, se ha producido una reacción en cadena que ha afectado no sólo a los albañiles sino también a escayolistas, electricistas y fontaneros. Del mismo modo, ha surgido una abundante bolsa de parados de veintipocos años, los que abandonaron los estudios ante la abundancia de trabajo en la cantidad de pisos y/o adosados que empezaron a levantarse a lo largo y ancho de la geografía murcianica. Algunos de ellos manifiestan querer reengancharse a la educación de adultos, que tiene escasas plazas, pero dudo mucho que esta medida sirva para algo... Volver a los libros supone haber adquirido unos hábitos de estudio y trabajo diarios y, salvo que el estudiante reenganchado tenga la madurez o la motivación intrínseca suficiente, la cosa se le hará bastante cuesta arriba.

En Onda Cero, Carlos Herrera introdujo un argumento interesante: no hablaba de abandono de los estudios sino al estado del sistema educativo en general, y a los resultados que se están obteniendo a partir de la introducción de la LOGSE. Esa ley tan bonita sobre el papel, pero tan alejada de la realidad que hay en las aulas.

Hay veces que me imagino a mí mismo dentro de veinticinco años, cuando esté rondado la jubilación (si es que queda dinero para que la cobre) y no sé qué clientela tendré delante, y tampoco sé si tendré las energías y fuerzas suficientes para llevarlo p'alante, porque hay mañanas que termino francamente agotado...

¿No lo dije? Ya estoy en plan Melania Hamilton... Escarlata ni se plantearía estas cosas, estaría en las rebajas gastando a manos llenas...

08 enero 2009

New Year's Resolutions

Este año me he propuesto ser más Escarlata O'Hara

...Y menos Melania Hamilton.

Pero me temo que lo tengo difícil. Este carácter mío...

07 enero 2009

¿Una telenovela lesbiana?



Yo sigo con lo mío... Cuando me da a mí por una pejiguera menudo soy yo... Viajemos hasta 1991 cuando había culebrones a todas horas, a causa del éxito brutal de Cristal en 1990. Antena 3 emitía por las mañanas esta serie brasileña doblada con asento sudamericano llamada Pasarela. Contrariamente a lo sucedido con Lo imperdonable, de ésta no tengo ni idea del argumento. Ahora bien, viendo esas dos tijeras que cortan, se cruzan y luego se entrelazan y la canción que dice algo así como "Chi-chi-chi-chi-chi" pues da que pensar... da que pensar...

05 enero 2009

Perlas del culebrón: LO IMPERDONABLE

En 1988 Jesús Hermida presentaba el primer magazine matinal: Por La Mañana, cantera del trío Consuelo Berlanga-Irma Soriano-Nieves Herrero. El programa llevaba ya dos años en antena y ofrecía, en mitad del mismo, una telenovela. Los Ricos También Lloran fue la primera en ofrecerse, después, ante el éxito obtenido, emitieron un culebrón anterior, de 1975 concretamente, protagonizado por nuestra Leona de Castilla: Amparito (aquí ya Amparo) Rivelles. Su título: LO IMPERDONABLE. Empezaba del siguiente modo:



El argumento, si la memoria no me falla, iba de lo siguiente: Alejandra Fonseca (Amparo Rivelles) está casada con el absorbente y celoso Mauricio (Armando Silvestre). Mauricio tiene una hermana: Sara, que se ha liado con un tal Arturo Rey. La muy insensata pretende fugarse en tren con el mozo, pero nuestra Leona de Castilla (me reitero, pero es que me encanta tal onomástica) va detrás de ella para impedir el desastre. Cuando consigue que Sara se apee del tren, mira tú por dónde que hay un accidente y fallece Arturo Rey, mientras que la pobre de Amparito se queda amnésica. Pero eso no es lo más heavy: Hay por ahí una tal Berta Duval (interpretada por Raquel Olmedo) que está loca por el marido de Amparito, en esto que descubre un cadáver destrosado, soborna a un médico y hace creer a todo el mundo que Miss Rivelles se fue al otro barrio. La jugada le sale bien, porque se casa con el viudito, que, a pesar de las nupcias con la mencionada Berta (muy estilosa y muy buena moza) está más amargao que el culo de un pepino.

Alejandra es rescatada por el Doctor Reina (que lleva alzas, no es por nada), le cede el apellido y la llama Andrea. Andrea Reina (antes Alejandra Fonseca) se hace actriz y superfamosa. Conoce a Álvaro (Rogelio Guerra, el Luis Alberto de Los Ricos También Lloran) y empieza a recobrar la memoria pasados unos quince años. Se acuerda que tuvo un marido y dos hijos: Eduardo y Gloria (Enrique Álvarez Félix -hijo de La Doña- y Susana Dosamantes -madre de Pau y suegra de Colate) y decide volver a San Cristóbal para demostrar que ella no huyó con ningún hombre.

A la susodicha Berta el médico que sobornó le sigue haciendo chantaje. El Doctor Luna no sólo quiere joyas y alhajas sino también quiere casarse con la hija de Mauricio (Gloria) para disfrutar de la fortuna Fonseca. Berta, hasta la pipa, coge una pistola y se carga al doctorcito. En esto que llega Gloria y se encuentra al fiambre, pero como es muy fina lleva guantes y, aunque agarra la pistola, sus huellas no quedan impresas, pero cuando aparece su verdadera madre (que ella todavía no sabe que la actriz es su mamacita) ésta sí que agarra la pistola, con lo que la acusan y la llevan a la delegasión.

Pero Gloria declara en su favor, porque la sangre llama.


Mientras tanto, Sara (la hermana de Mauricio) tiene remordimientos (después de casi veinte años) y decide contarle la verdad. Menudo berrinche toma el hermano.



Hasta el servicio se tira del moño con Berta Duval, pero menudos gritos le pega a la criada:


Cuando se descubre el pastel y Berta es acusada, a Amparito la sueltan y vienen sus hijos a darle arrumacos (el hijo viene con novia: Sasha Montenegro, aunque su personaje en la telenovela no tiene un nombre tan ideal, tan sólo se llama Sonia)


La pérfida aunque bella Berta se fuga en coche pero se da un porrazo y se la llevan a la UCI mexicana, más pintada que una puerta.


Y al marido le da una llantera de antología. ¡Qué lagrimones! (alternando con primeros planos de la difunta, pintadísima, a pesar del trastazo)


Aquí está todo el elenco protagónico, además de la escena final donde Amparito se abraza a Rogelio Guerra, guapetón y buen mozo donde los haya. La misión está cumplida: se ha demostrado su inocencia en todo lo ocurrido y ha dejado a los hijos bien colocados.


J'adore les telenovelas!

Coming Soon (aka Seguimos igual de petardos)