25 diciembre 2008

Australia



Nuestro director de Moulin Rouge!, Romeo+Julieta y El amor está en el aire se nos ha puesto en plan Gigante o en plan Lo que el viento se llevó y ha pretendido rodar una película clásica de la Metro-Goldwyn-Mayer en pleno 2008 y la jugada le ha salido más bien mal. No hay el menor atisbo de emoción ni de interés por la historia de la tal Lady interpretada por la cada vez más rara Nicole Kidman (qué fea está, qué cara tan redonda en comparación con un cuerpo cada vez más enjuto...) en plan señorita remilgada que marcha a Australia para reverdecer su vida íntima con el esposo que marchó a las antípodas y no volvió.

Desgraciadamente Hugh Jackman no es Clark Gable ni por asomo. No transmite nada de nada por mucha lágrima que suelte en las escenas supuestamente emotivas. Hay una escena de ducha al raso con acampada no sólo con tienda de campaña sino también con sofá de tres plazas, además de que el tal Jackman usa un cepillo de dientes un poco extraño para ser 1939, no me cuadra que luchara contra el sarro, siendo tan rudo y tan admirador de las bellezas rústicas.

Ya lo anticipé en los comments, la descripción que hace Jordi Costa de él en Fotogramas es absolutamente cierta: es la encarnación de un dibujo de Tom de Finlandia (esos pantalones que me lleva, no sé cómo no terminó con problemas de esterilidad), y para contentar más a las queridas amigas que acudan al cine nos sueltan un constante homenaje al Mago de Oz y al Over the Rainbow, por mucho que Oz sea el apodo de Australia, a mí me da en la nariz que dicho homenaje busca contentar a los fans deseosos de ser colaboradores de AR.

Para terminar de jorobar el asunto aparece un aborígen mestizo absolutamente estrangulable, con unas miraditas que echa que parece que te va a hacer la caída de ojos a lo Liz Taylor. Esta ricura tiene un abuelo presuntamente mago aborígen que aparece de cuando en cuando para hacer bailecitos y encender hogueras, y al final obsequiarnos con una vista de su chafado culo (debió jugárselo a los chinos y lo perdió).

Las escenas de ataque nipón están tan hechas por ordenador que redondea la falta de emoción a la película, con explosiones de videojuego a ver quién se estremece lo más mínimo. Por cierto que sale Bryan Brown, muy viejito, hay que ver, ¿nadie recuerda su aparición en calzoncillos en la reivindicable F/X? ¡Eso sí que era un hombretón que traspasaba la pantalla!

Estoy intentando no desmenuzar el argumento, por eso me ha salido la cosa así un poco estrafalaria. Pero vamos, que la cosa no merece la pena... Luego no se me quejen cuando lamenten los 165 minutos y los euros invertidos...

9 comentarios:

PasaelMocho dijo...

Coño. ¿Aburrida?
Jo, que queremos ir.

coxis dijo...

Más que aburrida, (que lo es, sobre todo en su segunda mitad) es falta de emoción, todo te importa tres pepinos. En cuanto al reparto hay un niño aborígen estrangulable, una Nicole con la cara rarísima y un sosísimo caracartón como partenaire...

TB97 dijo...

Pero enseña el Jackman los pechos? Yo ya con eso me conformo!

coxis dijo...

es, como dice Jordi Costa en Fotogramas, un Tom de Finlandia australiano... Mucho pecho pero más soso que un dolor a medianoche

Peritoni dijo...

Jo, pues yo quiero verla, espero que mi PIki no lea esto porque yo no voy a decir nada...
Ya te contaré qué me parece.

Breckinridge dijo...

Yo he decidido no ir a verla. Ni por Hugh Jackman, la verdad. La Kidman sigue los pasos de Michael Jackson, tiene la cara deformada, en su caso por el botox (creo) más que por la cirugía, pero va por fatal fatal camino, la pobre. Tantos años con su ex-esposo deben pasar una factura muy alta.

hm dijo...

Es que "Lo que el Viento se Llevó", sólo hay una.

coxis dijo...

...Ayer por la tarde vi un trocito de Lo que el viento se llevó en la 1 y vamos, no hay color, no hay color... Por mucho hombro ancho que tenga el Jackman

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Bueno, me encanta la crítica, los pantalones del Jackman, que parece el Tom de Finlandia, y el aborígen que "tiene una caída de ojos como de Liz Taylor". Ya sabes la que se armó porque la Kidman tocó un instrumento (sopló por él), que por lo visto es sólo un instrumento reservado a los hombres, y que causa la esterilidad en la mujer que lo sople, también se lo podían haber dicho a ella, pobrecita...
¿Entonces es un poco coñacillo, no? Pues tiene un depliegue publicitario que vaya...
Muchos besotes, guapo.