03 septiembre 2008

Mira que no me quiero tomar disgustos pero es que no hay manera...

No sabía si colocar un vídeo del Youtube de Marisol Rumbo a Río, concretamente el "Bossa-Nova junto a ti" para dar un toque (todavía más) petardo a este humilde blog, porque es que me acabo de corregir los exámenes de septiembre y, como decían los Bee Gees, Let history repeat itself.

Cuando comencé en esto de la enseñanza las pruebas de septiembre estaban desaparecidas, con lo que en junio quedaba todo dicho. El trago de informar sobre la temida repetición de curso (hay padres que me han dicho en ocasiones "pero la familia también puede opinar sobre si mi hijo repite o no, ¿verdad?") se pasaba antes de las vacaciones, con lo que en septiembre volvías más fresco y lozano, ya que habías olvidado cualquier incidente más o menos desagradable.

Pero en esto que nuestras queridas autoridades educativas decidieron que volvieran los exámenes de septiembre, por esto de dar una nueva oportunidad a los que se habían descarriado excesivamente durante los nueve meses de curso. Creo que este es el quinto año que me toca corregirlos, y otra vez lo mismo: una absoluta decepción (siendo políticamente correcto).

¿Tendrán los padres o tutores legales de los alumnos suspensos las ganas suficientes de obligar a sus hijos a que cojan un libro durante las tórridas jornadas de julio y agosto? ¿Los someterán a un horario de estudio que cumplan a rajatabla? ¿Habrán diseñado un calendario alternativo para recuperar las horas que hayan perdido por ir a, por ejemplo, un crucero?

¿Qué hago para aprobarlos? ¿Bajar todavía más el nivel? Luego llegará algún dichoso informe anual que dirá que estamos a la cola de la educación a nivel mundial, pero ¿a ver qué haces?

Mira, no me voy a tomar disgustos, que seguro que estarán viendo la tele mientras yo me caliento la cabeza y me cabreo más que un mono, así que me voy a bailar este bossa nova sui generis.

7 comentarios:

El Oso Sin Madroño dijo...

Quizas me puedas responde: Si durante 9 meses de curso, no pudistes asimilar todo un curso; ¿Como lo puedes hacer en solo 8 semanas?.
Para mi es imposible e injustificable los examenes de septiembre. En mi humilde opinion solo justifican la mediocridad del estudiante (claro excepciones existen)

Un abrazo

coxis dijo...

ya lo sé, mi querido oso sin madroño, pero es que los exámenes se preparan de acuerdo a los contenidos mínimos que marca el ministerio: lo más sencillo. Tampoco hay que matarse (si te quedan cinco o seis la cosa está más jorobada, pero si te quedan dos o tres perfectamente se pueden sacar)

Polo dijo...

¿Nos creemos las palabras de nuestros ministros, consejeros, inspectores, subsecretarios de ordenación educativa y toda la tropa de -sí- sinvergüenzas a sueldo de carnet de partido que parecen no haber dado clase en veinte años cuando dicen que tenemos una enseñanza de calidad?

Lo de septiembre es un derecho más readquirido por la niñocracia en la que vivimos sumergidos. ¡Pobrecitos ! Como hay una tasa de natalidad tan baja, hay que mimarlos aunque salgan caprichosos gracias a su querida logse, la ley sucialista que más daño ha hecho a la enseñanza en este país.

Yo también vengo de las evaluaciones de septiembre y contemplo a decenas de alumnos aprobados con dos y medio en el examen. ¿Qué hace uno? Buscar el término medio para que no le degüellen (con palabras)

¿De verdad que te gusta este gobierno nacional y autonómicos que nos dicen "Hay que aprobar a más niños"? Me cuesta creerlo.

hm dijo...

El problema en muchos casos es que los padres tampoco aprobarían... ni en septiembre.

coxis dijo...

Ay señor Polo, ahí está el quid de la cuestión: los que están en los despachos hace siglos que no pisan un aula.
Reitero que la LOGSE era sobre el papel una ley estupenda, pero en la práctica ha terminado produciendo varias generaciones de personas que cometen faltas de ortografía (sólo hay que ver los titulares de algunos programas de televisión o los sms que mandan los televidentes) y que no saben lo que es sudar un aprobado. Luego, por motivos de ratio y de funcionamiento de centro (e incluso por nuestra salud mental), es por lo que terminamos aprobando a gente que, como tú apuntas, ha sacado un dos con cinco.
Soy de izquierdas, pero no me gusta cómo está la enseñanza, y tampoco me gustó cuando la Ministra dijo que no le parecía mal que los estudiantes llevaran móvil en el aula.

Ay los padres, mr hm, salvo excepciones, nos consideran como enemigos. Y se alían con sus hijos en plan "colegueo" ("Yo soy el mejor amigo de mi hijo" y demás frases absurdas)

Breckinridge dijo...

No soy enseñante ni docente y mira que me gustaría, pero es que siempre he pensado que hace falta gente más seria que yo para eso.

Me molesta soberanamente la "niñocracia" (qué buena palabra) que menciona Mr. Polo, y no tanto por los niños en sí, sino por los padres, obsesionados con sus vástagos y totalmente despreocupados por su educación. Lo veo en mi propia familia, así que lo sé de -casi- primera mano. Parece inconcebible que un niño suspenda porque sea tonto/vago/inútil. La culpa es del profesor, por supuesto. O del sistema. Jamás del niño, o de los padres. ya no corresponde a los padres enseñar buenos modales, por ejemplo, a los hijos. La culpa de que el niño suspenda y no sepa ni hablar es del profesor y del sistema.

También me aberra (en España y en toda Europa) el porcentaje de aprobados en selectividad. Ello degrada enormemente la enseñanza universitaria.... pero claro, es que no hay alternativa a ésta, así que todos a la Universidad y, como en la novela/película "una palabra tuya", los universitarios acaban de barrenderos. Y una vez barrendero no sales de barrendero.

Esto que escribo es muy confuso, lo siento, no soy un experto y no quiero opinar por opinar, pero siempre he pensado que la eduación es lo más importante para una sociedad sana, preparada, próspera y madura. Y feliz. Y aquí (y me temo que, Finlandia aparte, en toda Europa) vamos muy muy muy mal.

coxis dijo...

De confuso nada, mr breckinridge...