30 abril 2008

ArriverderLa Eduardo

No me voy a beber una botella de aceite de girasol, la verdad. Y eso que no me vendría mal ya que llevo una semana pre-puente de lo más maravillosa en lo que salud concierne... Hemorragias nasales matutinas (he vuelto a la pre-adolescencia) y dolorcillos gargantales que llevan a transformar tu voz en un sosias de Romina Power mezclado con Joe Cocker (para ello sí que serviría el beberme el litro de aceite)

Cuando mr Ministro aconsejó (y dos días después dijo que no pasaba ná de ná) no utilizar el aceite girasolero me abalancé a mi cocinilla para mandar al contenedor amarillo la botellita de marras (previamente vaciada en el bidet pero no lanzando el aceite a las tuberias, sino recogiéndolo con papeles de cocina que depositaría en el contenedor orgánico), pero fíjate tú que yo soy muy de aceite de oliva sabor intenso Hacendado y claro... Rien de aceite de Girasol.

Me estoy desviando y yo quería platicar de uno de mis más defenestrados políticos, que ayer decidió abandonar su escaño: Eduardo Zaplana, el señor que se reía mucho cuando la comparecencia de Pilar Manjón. Ayer en la tertulia de Julia Otero (¡cuánto la hemos necesitado en nuestras ondas!) hablaron del tema y como no estaba el rancio de Juan Manuel de Prada (¿cuántos años tiene este muchacho?) ni la pava de la Espido Freire (tan ocupada con sus secretarias, sus empresas, sus cursos...) la cosa estuvo bastante bien. El señor Adriansens, en su línea, afirmó que no lo echaría de menos lo más mínimo. Luego se comentó si Zaplana era el equivalente del PP de Alfonso Guerra, ahí no hubo unanimidad: Pilar Rahola mantenía que ambos políticos eran equiparables; Aranguren y Adriansens ni mucho menos consideraban posible tal comparación. Se recordaron a continuación aspectos de Zaplana como su gobierno de la comunidad valenciana, de tintes cuasimafiosos (Adriansens dixit) y su aspecto de "recien duchado y afeitado, con el after shave todavía brillando en la cara"...

Indudablemente, algo tiene que ocurrir en el PP, tiene que haber una travesía en el desierto, la misma por la que pasó el PSOE en el 2000 hasta la aparición de SosoMan (fíjate tú, hoy es nuestro presidente). Recordemos que ni los Almunias ni los Borrells de turno lograron nada, sonaban demasiado a la era de Felipe González. La marcha de Zaplana supone la demostración de que la estrategia del PP de encabronar al personal hasta límites insoportables no consigue los votos suficientes. Al contrario, consigue que estrategias como la del PSOE catalán, la de "si tú no vas, ellos vuelven" gane por goleada. Esta mañana ha dicho Joaquín Estefanía en los desayunos de la 1 que es curioso cómo los políticos de derecha cuando abandonan la política se dedican a ganar dinero (verbigracia, mr Aznar o mr Rato), mientras que la mayoría de los de izquierda vuelven a las facultades o a sus antiguas ocupaciones... Pero ésa es otra historia.

Al fin y al cabo, se ha ido Zaplana... Que es lo que importa. Que todos los políticos (los de su partido y los ajenos) le pasen la mano, que es lo que toca...



Vaya usté con Dios

16 abril 2008

Caña Caña

Esta tarde estaba yo leyendo el nuevo post de Gunillo sobre su relajada semana madrileña entre vuelo y vuelo cuando le he escrito que me daba penita (literalmente que me rompía o partía el corazón) que practicara el, por otro lado, sano deporte de criticar al Presidente del Gobierno y fíjate tú que a pesar de que yo soy muy de izquierdas y muy procetapé voy a dar caña al gobierno, no vaya a creerse nadie que soy un radical de éstos que dice a todo amén si lo dice el gobienno y abomina de cualquier cosa que diga el pepé.

Una cosa (al estilo Manuela Trasobares)

Eso de mezclar Educación y Asuntos Sociales en un mismo ministerio me parece, modestamente, un error.

¿Ministerio de la Igualdad? ¿no suena demasiado Candy Candy?

¿por qué no han cambiado a los ministros de Justicia, Asuntos Exteriores y Fomento?

Con lo del trasvase (o trasvasillo) de marras, ¿el PSOE en Murcia? R.I.P.

Y Esperanza Aguirre ha dicho que ZP ha estado estupendo al hacer un gobierno con tantas mujeres, censurando las declaraciones de Silvio (Berlusconi)... ¿qué dirán Jiménez Losantos y Pedro J. Ramírez?

Y para desengrasar, una de mis sintonías favoritas:

11 abril 2008

06 abril 2008

Bostezo Va Bostezo Viene


De todos los estrenos del fin de semana, la película más recomendada por los críticos era ésta de La Familia Savages. Protagonizada por Philip Seymour Hoffman y por la siempre adecuada Laura Linney, la cosa no tenía mala pinta.
A partir de ahora, cada vez que vea un cartel de película pretendidamente indie, de familia desestructurada y enfermedades varias, saldré corriendo hacia el multiplex más lejano (cerca no están) para ver la del cocodrilo australiano o incluso ese horror de parodia de la ya de por sí paródica 300.
La historia pretendidamente interesante de dos hermanos un tanto desequilibrados que se ven obligados a hacerse cargo de su padre enfermo de demencia senil es tan sumamente lenta que todo finalmente acaba por resbalarte y por importante tres pimientos... Sólo se sostiene por los actores, sobre todo Laura Linney, que hacen lo que pueden con una historia tan mal llevada.
Cuando se encendieron las luces y vi que la peli había durado más o menos 105 minutos me quedé de una pieza... Tenía la sensación de haber visto Lo que el viento se llevó. Bueno, no, las aventuras de Miss O'Hara eran muchísimo más entretenidas.

P.D.P.: (Postdata petarda) ¿Nadie vio la entrevista a Sara Montiel en DEC? El momento "ojo del culo" (Sara dixit) ante un descolocado Mariñas fue de los de archivar en cualquier videoteca que se precie.

03 abril 2008

20 años ya... Madre Mía...



Todos tenemos un pasado. Yo pertenecí a un ¿grupo? de jóvenes cristianos. Sí, de ésos de cantar misas, guitarrita en mano y demás zarandajas. Era lo típico, hacías la confirmación y luego pasabas al grupo, digamos, de primera división. Lo único que saqué, mirando hacia atrás sin demasiada ira, fue iniciarme en el vicio del tabaco.

En la Semana Santa de 1988 yo estaba muy hartito del grupo. Estaba a punto de cumplir diecisiete años y me sentía totalmente rara avis. Lo único que me gustaba era leer en misa, confieso que adoraba la parafernalia de salir y leer los salmos responsoriales pero de todo se harta uno, además había un cierto favoritismo a la hora de repartir las lecturas en favor de gente, a ver cómo lo digo, mejor considerada que, ¡encima!, leía fatal. Eso fue la gota que colmó el vaso.

Había Santos Oficios y tocaba ir a cantar y demás, pero yo no iba a leer ni nada, sólo a hacer bulto. Mi vecina me propuso ir al cine a ver Mujeres al borde de un ataque de nervios y no me lo pensé.

Los títulos de crédito gentileza de Stvdio Gatti ya me ganaron por completo. Ese Soy infeliz de Lola Beltrán... No me voy a referir a la película en sí y a su magnífico reparto, puesto que todo el mundo la ha visto y de más está mencionar frases antológicas como "El mundo árabe, cómo se ha portado conmigo" o "No me dés la razón y deja de llamarme muchacha" o "Lo siento mucho señorito pero yo soy testiga de Jehová y mi religión me prohibe mentir". Lo que manifestaré es que esa tarde supuso un antes y un después en mi educación cinéfilo-sentimental. Me convertí en un auténtico Almodovar-adicto, grababa cualquier noticia en el telediario, reportaje de Informe Semanal o De Película sobre el éxito del film en Venecia primero, seguido de los premios europeos para culminar con la nominación al Oscar al mejor film de habla no inglesa y con una promesa de remake a cargo de Jane Fonda dirigida por Herbert Ross, remake que no llegó a realizarse, vaya usté a saber la razón.

El caso es que había visto ya otras películas de Almodóvar, fuera en cine o en vídeo. Ya me había plantado en el cine Salzillo un año antes para ver La Ley del Deseo. Pero con Mujeres la cosa fue especial. Al tener tantísimo éxito de público por los distintos premios que iba teniendo y por el boca-oreja, se eternizó en cartel, permitiéndome ir a verla no sé cuantísimas veces, fuera solo o en compañía. Llevé a mi madre, a otra vecina, a mi padre, a mi hermana, a mi tía, a mis amigos, a mis amigas, a mí mismo varias veces, a mi prima...

Creo que nunca he vuelto a tener una relación tan apasionada con otra película, cosas de la adolescencia.

01 abril 2008

Offret - Sacrificio, de Andrei Tarkovski

En 1987 descubrí la Filmoteca Regional de Murcia. La sede era el tristemente desaparecido Cine Coliseúm. Por 125 pesetas podías quedarte toda la tarde (y había veces que había cuatro pases) a llenarte y a conocer buen cine.
La primera película que vi en la Filmoteca fue Sacrificio de Andrei Tarkovski (o Tarkovsky), algo había leído de ella en Fotogramas. Así que con mis quince años me planté en la sala oscura dispuesto a ver una película "adulta", "de mucho pensar". Por supuesto que me fui solo, ¿quién en su sano juicio querría acompañarme? Además, ya había empezado a ir al cine en soledad dos años antes. La cosa era muy simple: yo quería ver otro tipo de cine y mis amigos de entonces no.
Me estrené en sesiones de cine solitarias con En compañía de lobos de Neil Jordan (que me gustó más bien poco, y me sigue gustando más bien poco). Huelga decir que mis posteriores (y numerosas) visitas a la Filmoteca fueron en completa soledad.

Sacrificio cuenta una historia un tanto especial. A ver cómo la explico sin que no parezca que os estoy tomando el pelo. Imaginad: Una familia bien situada. De repente, la televisión anuncia que estamos al borde de una guerra nuclear (la película es de 1986). La desolación es total y el dueño de la casa descubre que una de sus criadas es algo así como una bruja. Desesperado, le ruega a la bruja que impida el desastre, la bruja le dice que él puede evitarlo si se sacrifica, renunciando a lo que más quiere: su familia y su casa. El buen señor ni corto ni perezoso prende fuego a su casa e ignora a los suyos. Viene una ambulancia y se lo llevan a un posible manicomio. Por cierto, la guerra nuclear no llega a estallar.

Menudo argumento... Parece una coña marinera absoluta. Pues está contado de tal manera que te lo tragas todo como si fuera lo más natural del mundo. Una maravilla de película, con escenas de ponerte la carne de gallina. Aviso para navegantes: esto no es ver Aterriza como puedas, obviamente.

Ahí os dejo el trailer. Por si alguien tiene curiosidad está editada en DVD por Cameo.



Ecléctico que es uno...