24 marzo 2008

Rara avis

Allá va la despedíaaaaa
Allá va la despedíaaaaa




No sé si será porque a mí la primavera francamente me desequilibra el cuerpo y me provoca dolores de cabeza y ataques de ansiedad sin venir a cuento pero en verdad la Semana Santa como fiesta en sí no me gusta absolutamente nada. No le encuentro la gracia a las procesiones, es que oigo a las bandas que van tocando acompañando a los pasos y me dan ganas de ahorcarme del árbol más cercano. Me deprimen tanto...

La ciudad de Murcia incorpora la peculiaridad de alargar la semana de vacaciones con las denominadas Fiestas de Primavera, con el Bando de la Huerta y el Entierro de la Sardina como platos fuertes. Mañana es el Bando de la Huerta, fiesta presuntamente organizada para recordar los orígenes huertanos de Murcia, por ello todo bicho viviente se viste de huertano (el traje regional), lo raro es ir vestido, digamos, de calle.

Ya sé que me van a abuchear pero digámoslo ya: detesto el Bando de la Huerta, es un día que o bien me quedo en casa viendo pelis o bien huyo a localidades cercanas, todo lo que me evite el tener que cruzarme con hordas de seres que aproximadamente a las doce y media del mediodía están borrachos como cubas, ya que parece ser que el propósito del festejo es pillarla a las doce del mediodía en lugar de a las dos de la mañana.

Obviamente, al empezar con la fase de "exaltación de la amistad" a horas tan tempranas, cuando el reloj da las cuatro de la tarde te encuentras a gente que ya está muy pasada que se pelea, que se grita, que rompe cosas sin motivo, que se mea en la calle dejando un hedor insoportable en algunas calles concretas del centro, que, simplemente, invitan a la persona que no ha cogido el punto a abandonar el lugar lo más pronto posible.

Y es que la única vez que más o menos rememoro haberlo pasado bien ese día fue hace ya bastante años: cogí tal cebollón que, francamente, no llego a recordar momentos de tal jornada. Claro, yendo tan sumamente piripi te importa tres pepinos que estén los bares hasta arriba o que si accedes a un WC tengas que aguantar la respiración amén de preguntarte porqué no te pusiste unas botas de agua en lugar de unas esparteñas. Por cierto, no evoco con orgullo tal momento, ni siquiera con el aura de cariño que dulcifica las vivencias pasadas.

Después seguí saliendo, qué remedio, pero evité beber, me limitaba a observar y era todo triste, muy triste... No sólo tenías que conformarte con no tener sitio para comer o esperar tres horas (literalmente) para sentarte en una barraca sino que también tenías que comprobar cómo el exceso de bebidas alcohólicas lleva a algunos seres a devenir en pseudocavernícolas buscadores de bronca. Andando el tiempo, me propuse no arruinarle el día a nadie y decidí no salir más porque reconozco que el último año me puse muy tiquismiquis, incluso impertinente, ante tanta estulticia.

Que cada uno disfrute el día del Bando como más le guste...

13 comentarios:

Meg dijo...

Si me llegas a decir esto antes... te invito a una comida murciana y una fiesta alternativa y tranquila en Vistabella.

Peritoni dijo...

Joer...pues como todas las fiestas en España, alcohol y más alcohol pero vestidos de huertanicos. El ser humano es así de estúpido.
Yo he estado una vez con mi prima, que se casó con un murcianico y se convirtió en marciana, y la cosa fue de comer y cenar y comer y comer. Y siempre me ha parecido gracioso toda esa gente vestida de huertan paseando por la calle.
Ánimo que todo pasa.

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Qué horror, qué horror, vestirse de huertano!! Yo tb me encerraría en casa con deuvedeses y tal, vamos, ya lo hago:-)
Yo si no fuera por la pipirrana y por el morcón...que eso sí, que es gastronomía.
Y además es que siempre que en "Casa Pepe" lo pedía me preguntaban lo mismo (ó Casa Paco, ya no me acuerdo): Sr ¿Sabe vd lo que es eso? Y yo contestaba: -claro que lo sé, tripa de cerdo revuelta...
Por cierto, me pasa lo mismo que a tí en Primavera...Astenolit lo he tomado hace poco, pero morcón hace bte que no. Voy a necesitar un poco, a mí me anima:-)

Gunillo dijo...

A mi las fiestas populacheras y verbeneras, por las calles, con muchedumbre alcoholizada y pachangas, nunca me han gustado nada de nada; de modo que te comprendo perfectamente.

Polo dijo...

Las multitudes están hechas para huir de ellas. Da igual el bando de la huerta que las ferias... Hay alguna excepción al horror de las fiestas 'populares' como el Festival de los Patios de Córdoba. Eso es distinto.

Fennec dijo...

cuando es la procesion de la virgen del contrapasmo?

coxis dijo...

muchísimas gracias por la invitación, señorita meg... Al final me di un bañito en la playa

lo mío es visceral señor peritoni, es que oigo una jota y sufro un trastorno cuasibipolar

señor ripley ¿se refiere al Rincón de Pepe o a Casa Emilio? Y la primavera, hasta que pasan unos días, causa estragos en nuestros cuerpos, eso es indudable

¿verdad que sí, señor gunillo? a mí es que las multitudes no me gustan pero nada de nada

la fiesta de los patios será tranquilita, señor polo porque si no...

a ver señor fennec, ¿sigue usté pasmado cual Julie Andrews? pues así da gusto, que dure, que dure...

Caulfield dijo...

La foto con la señora y el muñeco diábolico me da miedito.

TB97 dijo...

Yo que pasé un Bando de la Huerta... vestido de huertano!!! Lo pasé muy bien, pero porque estuve de fiestón casero. Me imagino que deambular todo ese día por las calles puede ser un poco hardcore.

Marsónico dijo...

Odio el Bando con todas mis fuerzas y me resulta tremendamente ridículo que la gente siga acudiendo a él. Es súper triste y absurdo ir de compras el lunes a cualquier supermercado y ver a todo el mundo comprando ÚNICAMENTE cantidades ingentes de alcohol. Súper concienciado con la causa que presentas en este post ;)

PD: Yo estuve por la mañana en La Manga y por la tarde en Alhama, no te digo máis.

Marsónico dijo...

Ah! Y jamás me he vestido de huertano las veces que he salido. Es algo que no me gusta, y vestirme igual que el resto de la ciudad me parece, mmmh, digamos, poco original? Jajajaja.

coxis dijo...

a mí me da mucho miedo esa fiesta en general, señor caulfield.

muy muy pero que muy hardcore, señor tb97, hay que tener paciencia y tragaderas para resistir la fiestecita huertana en la street

yo mea culpa señor marsónico me vestí en 1988... Ya no me siento tan marciano por detestar la dichosa fiestecita del chipirrín chipirrín chín

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Me refería al "Rincón de Pepe", claro está. Si está Pepe, o el Sr. (si está vivo, no creo, porque yo era algo más pequeño), siempre me miraba como morbosamente, preguntándose "porqué el chaval querría morcón" (sangre y tripa de cerdo, así): pues me daba un chute y unos ánimos que no veas...Eso sí, un día y ya....Varios seguidos no, que a lo tonto a lo tonto,acaba uno obeso mórbido:-)