23 marzo 2008

La Maldita Primavera

La otra mañana escuché un programa de radio donde comentaban que durante el cambio de estación aumenta el número de suicidios...

¿Irritabilidad sin motivo alguno? ¿Ataques de ansiedad sin motivo alguno? ¿Hinchazón del estómago? ¿Dolores de cabeza? ¿Dolores de espalda?

LA PRIMAVERA ¡¡¡Aaaaagh!!! ¡¡¡¡¡Ya esta aquí!!!!! ...Y el cambio de hora todavía no ha llegado, que también tiene tela.

8 comentarios:

Pasaelmocho dijo...

Loretta forever (clic)

Peritoni dijo...

Ains!, ¿cómo se llamaba esta Miss Peggy?
¡VIVA LA PRIMAVERA!

Meg dijo...

A mí se me disparan las alergias, los dolores de cabeza y demás dolencias. Pero lo peor de todo es el cambio de hora, que me rompe los biorritmos cosa mala.

Asterion dijo...

¡Yuridia Valenzuela pre cristianimo! Que linda, cuánta falta hace hoy en día.

La chica de ayer dijo...

Qué nostalgia al descubrir tu blog!!! Somos de la misma quinta y eso se nota. Respecto a la primavera... pues todos los cambios (de estación, de hora, de humor...) son complicados, pero c´est la vie!!!

coxis dijo...

ya lo sé, señor pasaelmocho que la canción era originalmente italiana pero como aquí en esta España-Trono-Y-Tronío la que triunfó fue la mexicana pues por ello... Pero gracias por el link, "che fretta c'era maledetta primavera"

señor peritoni, esta moza que hoy está tan operada que no la conoce ni su mother es YURI la de "Este amor no se toooca"
La primavera me gusta una vez que se ha estabilizado, pero cuando va entrando desequilibra mi química corporal y me deja hecho unos zorros.

¿a que sí, señorita meg? Lo del cambio de hora es lo peorrr que se ha podido inventar

señor asterion (o señora) por lo que se ve Yuri se descarrió pero ya está en el camino del cristianismo. Gracias por la información.

bienvenida chica de ayer (y eso que los Secretos no son santo de mi devoción). Espero verla por aquí más veces.

Marsónico dijo...

Me encanta la primavera una cosa mala, aunque lo de los cambios de ropa (ora calor, ora frío) me vuelven loco de remate.

coxis dijo...

lo dicho, señor marsónico, cuando se equilibra el tiempo y se acostumbra al cuerpo la luz de la tarde es muy hermosa