17 marzo 2008

Diciembre de 1975

Era el día de la Purísima (según mi madre, yo tenía cuatro años) y ella y mis tías me llevaron al desaparecido Cine Gran Vía de la Ronda Norte a ver Jesucristo Superstar, parece ser que era el último día que la exhibían y ni mi madre ni mis tías querían perdérsela. Mi hermana ya la había visto, le habían comprado la banda sonora y en mi casa no sonaba otra cosa. Total que cogimos el autobús (eso lo recuerdo) y nos plantamos en el cine. Hubo NO-DO y todo, imaginad cuánto tiempo ha pasado ya...

De más está decir que poco recuerdo de la experiencia cinematográfica en sí, salvo que para entrar a la sala había que pasar por un contador con un mecanismo similar al del metro, un incipiente control de taquilla, seguramente. Y ya sólo me quedan flashes de la canción del Rey Herodes, de cuando canta esa canción tan triste María Magdalena y de cuando crucifican al pobrecito del protagonista.

La película, autorizada para mayores de 18 años y de 14 acompañados, había sido estrenada en España con dos años de retraso (ríete tú de ahora con esos estrenos masivos en varios países a la vez) por problemas con la censura. El cine Palafox de Madrid (el de la calle Luchana, que se anunciaba como "El mejor cine de Europa") sufrió varios avisos de bomba y creo que rompieron las puertas alguna panda de exaltados... Y andando el tiempo no ha habido misa donde no se haya cantado lo de "Todos los problemas se sumergen en el vino al tiempo de cenaaar", causa por la cual Jesucristo Superstar es muy detestado por todos aquellos educados en colegios de curas o frailes que se dejaban barba y llevaban jersey de cuello alto.

Conseguí que mi madre me comprara un libro con fotos de la película, libro que yo pintarrajeé por activa y por pasiva, escribiendo junto a las fotos bocadillos a lo cómic donde los fotografiados cantaban en una pronunciación figurada la tonada que se correspondía a la escena. Así, había una foto de Mary Magdalene de la que salía un speech bubble que rezaba a'thono jau chu lofjiers, que era lo que yo canturreaba, a pesar de que el doble LP incluía las letras de las canciones.

El disco de la banda sonora acabó bastante perjudicado debido al exceso de uso. Muchos años después conseguí comprar una nueva edición, encargándola en el ¡Pryca!, donde decía en un cartel "si no encuentras un disco, te lo conseguimos" y bien sabe Dios (venía muy bien la frase) que lo lograron.

Cuando la película salió en vídeo de alquiler en diciembre de 1984 me lancé cual poseso al alquiler de la misma (cosa que se repitió en varias ocasiones), aunque la edición era bastante deplorable, con los colores apagados a causa del telecine y sin respetar el formato original en Todd-AO. Como yo ya era muy capullo en lo que respecta a los anchos de pantalla, escribí una carta al desaparecido consultorio videográfico del doctor Strangelove de la revista Fotogramas, quejándome amargamente de tal tropelía. Me contestaron en la revista diciendo que los masters videográficos vienen de los States y que allí lo que se lleva es el pan scam, es decir, el recortar la imagen para que se adapte a la tele, con lo que no había rien que faire. La pasaron por televisión en 1990, con una edición igualmente cortada por las esquinas, no fue hasta 1991 cuando la pasaron una madrugada navideña mostrando todo el esplendor de sus coreografías pseudohippilondrias. La película, por cierto, sigue sin estar editada en DVD en nuestro país. Y al paso que vamos, que ya sólo se piensa en el Blue-Ray veremos a ver qué acontece.

¿Y la película? La crítica sesuda siempre la considera una cinta que ha envejecido bastante mal. Yo, me disculpen los Franciscos Marineros, Carlos Boyeros y Jaumes Figueras de turno, tengo que ser absolutamente subjetivo y afirmar sin dilación que es una película que me emociona, que despierta en mí buen rollito, que me hace levantarme del sofá, que me canto del principio al final, que no me harto de verla. Es por ello, oye, que en días tan píos (no Moa, gracias) como éstos, cuando nos bombardean con Quo Vadis, Ben-Hur y demás Historias más grandes jamás contadas, dadle una oportunidad, que merece la pena.

Y para muestra, no un botón, sino un set de botones:

El arranque de la película no puede ser más espectacular, amén de un regalo para los enamorados de la moda setentera. Un grupo de jóvenes modernos llega a Israel para recrear los últimos días de Cristo, se visten y van metiéndose en el papel.



Judas, que está un tanto confuso con la idea de que Jesucristo sea algo más que un ser humano, se convierte en el Pepito Grillo de la historia. Y en una de las canciones más bonitas del film (y mira que hay...), María Magdalena hace de bálsamo (literalmente) para que se tomen las cosas (Judas y Jesucristo) con más tranquilidad.



Claro que hay que entrar en Jerusalén, y Simón Zealotes protagoniza mi número favorito, ay lo que daría por poder estar en ese cuerpo de baile, vestido a lo hippy y dando cabriolas a cámara lenta o dejándome suspendido en el aire... No hay que dejar a un lado la cara de póker que tiene Jesucristo al final de la canción.



Uno de los momentos más dramáticos, el del templo y el posterior encuentro de Jesucristo con los leprosos, con el crescendo del "You can cure me, Christ"



Cuando ya está entre rejas, sus seguidores, liderados por Mary Magdalene y S. Pedro, cantan el emocionantísimo por ingenuo Could we start again, please?

ACTUALIZACIÓN: Buceando por Internet he descubierto que el muchacho que hace de S. Pedro se dedicó después al CINE PORNO setentero al más puro estilo "Boogie Nights" adoptando el nombre de Paul Thomas. En la imdb sale una foto suya y todo (no en plena faena, obviamente, sino en una fiesta dedicada a las adult movies)



Y luego llega el momento Superstar... ¡Yo quiero el traje de Judas!



El final de la peli, con el John Nineteen Forty-One, a ver a quién no se le pone la carne de chicken...



Yo desde luego que esta semana me organizo un visionado. Y si, querido lector, has llegado al final de este subjetivísimo texto, mi más sincero agradecimiento. Y es que las pasiones son así, irracionales.

12 comentarios:

Modesto dijo...

Uuuuh! Jesucristo Superstar!!! XDDD
Siempre me hizo ilusión verlo, es que me imagino cosas muuuuy raras con ese titulo... XDDD
Gracias por pasarte por mi blog! ^_^

Pasaelmocho dijo...

y yo poniendo cacas :-))))

Argo dijo...

Yo siempre he sido un fan acérrimo de Jesucristo Superstar, aunque lo mío va más en la versión española de Camilo Sesto. Me la sé de memoria, tanto que aunque me muero de ganas por ir a ver la nueva versión en el teatro aquí en Madrid, algunas críticas me están haciendo desistir, no sea que se me derrumbe el mito.

TB97 dijo...

La de veces que me he escuchado yo esa doble cassette siendo un tierno infante! La peli la vi años después y, ciertamente, me pareció ya un tanto out, pero será cuestión de recuperarla...

Sr_Skyzos dijo...

Yo fui de esos que se la grabaron cuando la pusieron de madrugada y, como solo conocía de oídas la versión de Camilo Sesto, flipé en colores con la peli, sobre todo con María Magdalena y ese Judas Bonney M.

haquiles2001 dijo...

qué alegría cuando me dijeron(pon música como d misa)vamos al estreno de Indiana Jones...¡¡¡
Mayo es un mes que me encanta pero sólo por ver la cuarta entrega de Indiana es más maravilloso si cabe,espero(eso sí) que Spielberg y compañia no nos defrauden que somos legión y defraudara un fan de la saga es algo muy chungo.
yo también canté lo que me dió la gana lo de Xanadú uuuuuuuuu y sí, ciudadano Kane también me aburre(que no eres el único)
saludos bercianos

Peritoni dijo...

Jo, yo soy un poco más mayor y recuerdo también la peli, ¡cómo nos gustó!, aquello fue muy fuerte.

Caulfield dijo...

Gracias por la visita a mi espacio, Coxis. Pues esta película la vi hace muuuucho tiempo pero me ha encantado recordar escenas gracias a los videos que has puesto. Desde luego que ya podían ponerla más en estas fechas, y no tanto Charlton Heston para aquí y para allá...

Dumuro dijo...

See here or here

Marujita Robinson dijo...

Y yo que creía que el único Jesucristo Superstar había sido Camilo Sesto...Claro, es que en mi pueblo no había tele, y quien quería cine se iba al prado a contemplar las vacas...fuimos los pioneros de las reality TV...

Mara Jade dijo...

Y lo fan que soy yo de los musicales... este post me ha llegado al heart.

Gracias chato.

el otro amante dijo...

Me ha gustado leer tu blog y especialmente la entrada de Jesucrito Superstar. He recuperado recuerdos de aquella época e incluso me ha motivado para escribir en mi blog. Me impactó la música estupenda, algunas escenas magníficas e incluso robé uno de los fotogramas, que conservé bastantes años, con un primer plano de María Magdalena que tenían en un tablón a la entrada del cine Imperial de Sevilla. No es por justificarme, pero el de la taquilla decía que esa foto la habían puesto un montón de veces porque siempre desaparecía, yo fuí uno de los culpables (jajaja)