31 agosto 2007

Memorias de Sitges. La Platja dels Balmins.

Siempre he pensado que no hay tortura más dolorosa que explicar las vacaciones a gente que no ha tenido nada que ver con el viaje, ya que por lo general les importa un pito y les aburre soberanamente que les expliques cómo tal camarero del hotel te contestó mal o cómo estuviste a punto de caerte vestido a la piscina, PERO resulta de que aquí, en el paraíso blogosférico hay unas personas que parecen, insensatas ellas, interesadas en el relato de mis vacaciones así que luego no se me quejen si resulto aburrido.


Este post (ya veremos si dedico alguno más, depende del recibimiento que le dispensen al que nos ocupa) va a ir dedicado a las playas. En Sitges hay muchas playas, una detrás de otra y bastante chiquitas, la que siempre sale en los documentales que retratan a Sitges como destino gay es la llamada de la Bassa Rodona donde un montón de muchachos hacinados como piojos en costura exhiben (o intentan exhibir) su bañadorcito de Emporio Armani o de Dolce & Gabbana (eran las marcas que más se repetían), mucho jovenzuelo repeinado y bien depilado y mucho afectado por el síndrome Ana Obregón (si me visto como si tuviera quince años no aparentaré cincuenta). Definitivamente no, ésa no era la playa donde nos queríamos bañar, no se puede estar ocho horas aguantando la respiración metiendo barriga...


En Internet yo había leído que había una playita nudista-familiar, la Platja dels Balmins, así que para allá nos encaminamos. Yo tenía muchos reparos con lo de hacer nudismo, entre otras cosas por si uno se pone cariñosón de más y se iza la bandera pero mi LC me convenció, además en la playa había gente con el bañador puesto, a las malas si me encontraba superincómodo me lo dejo puesto y tan fresco.


Pues nada, ahí que me quedo yo con el culo al aire (literalmente) y me veo metiéndome en el agua... La verdad es que es otra cosa, qué liberación, qué libertad de movimientos, qué (pongan ustedes el calificativo que se les ocurra).


A los diez minutos me sentía como si hubiera estado haciendo nudismo toda la vida... Ahora bien, que la clientela que acudía había que echarle de comer aparte... Vamos con el capítulo despelleje y/o cotilleo:


- Señores bastante mayores con piercings en la pichica (sin circuncidar) y los huevecillos (ayyyyysss)


- Señores con piercings pesadísimos en los pezones, con el consiguiente estiramiento de los mismos formando una imagen de lo más turbadora (para nada masturbadora).


- Los que se tocan de más y se ponen como motos, yo presencié dos felaciones (una sobre todo la vi en primera fila porque la gente no deja un metro entre toalla y toalla, se te coloca pegadita a ti y así de repente levanto la vista y ¡bumba! un señor con el micrófono haciendo el probando uno dos, uno dos) y una exploración de la próstata y todo... La verdad es que no sabía para dónde mirar del corte que me dio... No me modernizo, no me modernizo...


- Un trío de argentinos (dos señores y una señora), cuando entraron en el agua uno de los señores y la señora, no pude evitar irme detrás para escuchar su acento... El acento argentino me flipa. Como el agua estaba un poquito fría la señora se resistía a entrar y el caballero le decía "Pero venga, avanzá, avanzá..." Es que adoro el acento argentino...


Otra cosa que tenía gracia era lo de echarse protector solar en esas zonas delicadas para que no se quemaran...
No se quejarán, he puesto una foto de mi persona... Pero con bañador, a ver si se creen ustedes que esto es el PlayGirl o el MenSual o cualquier sinvergonsonería... Esos pintarrajos son emulando el estilo SuperSonicGirl del cual soy muy devoto.


Desde luego yo ya soy pro-nudismo, viva el nudismo...

30 agosto 2007

Coxis Beach


Sí, sí... Hasta los cubos de la fregona eran gays...
Un servidor de ustedes y el LC han estado en Sitges.
Da gusto desconectar, he recuperado el gusto por las playas y no he usado ninguno de los tres bañadores que me llevé en la maleta... Que viva el nudismo.