23 marzo 2007

Cambios...



Había una vez un grupo de amigos que quedaban para ir al cine, para salir a cenar, para tomar unas cañas. Eran bastante distintos entre ellos, simplemente formaban parte de distintos grupos que habían ido desapareciendo por romances, novios, bodas... Lo normal, al fin y al cabo. De todos modos, había buen rollo entre estas personas, a pesar de que rara vez se hablaba de cosas muy personales entre ellos, quizá por sentirse demasiado mayores y/o desconfiados, o simplemente por el carácter.
Uno de ellos pensó que agrandando el grupo la cosa mejoraría. Y empezaba a traerse a gente a todas luces distinta al, llamémoslo, núcleo del grupo. A veces, las menos, la cosa cuajaba. En otras ocasiones, las reuniones alrededor de una jarra de cerveza pasaron a ser ciertamente hipócritas, debido a que se notaba que entre este grupo agrandado no había temas en común, así que o bien se formaban pequeños subgrupos donde desahogarse más o menos o la gente terminaba poniendo excusas para salir, con el fin de autoexcluirse finalmente.
¿Cuáles son las causas de dicha autoexclusión? Simplemente que conforme se van cumpliendo años, el ser humano es más consciente de lo efímero de la existencia y de que si se tiene un rato para charlar lo normal es hacerlo en compañía de gente con la que se tiene una cierta complicidad y afinidad, no con una serie de personas con la que rara vez se entablaría amistad en circunstancias naturales.
Así, por esa obcecación en formar una mezcolanza artificial, ese grupo primario desapareció, dando paso a uno nuevo, con intereses diferentes, con personas diferentes. Algunos del grupo primario se quedaron, de vez en cuando llaman a los que se autoexcluyeron para que éstos, los autoexcluidos, amablemente declinen la invitación.

13 comentarios:

Sr_Skyzos dijo...

Conforme pasa el tiempo te das cuenta de que lo importante es pasarlo con la gente que estimas, y dejarse de compromisos, tonterías y el arrastrar amistades que fenecieron hace años.

De los números que tenía para quedar, cada vez son más elegidos y menor en número.

niebla dijo...

Así suele suceder. Lo cierto es que, como decía la canción, "...ya no hay tiempo para perder el tiempo".
A veces duele sentir cómo uno mismo se va haciendo tan selectivo, pero sucede de una forma tan natural...!
Estoy oyendo a Pastora. "hoy tengo ganas de saltarme las normas...", diga usted que sí, qué leches!
Toquémonos un rato! que ya es fin de semana...

-marsonico- dijo...

Ufff, totalmente de acuerdo. No sé si soy antisocial, pero prefiero juntarme con gente de mi entorno de toda la vida y me molesta un poco cuando hay alguien nuevo a quien no conozco. Me corta el rollo... Ojo, también me gusta relacionarme con gente nueva, y hacer mil cosas con ellos, of course! Me refería al hecho de pretender introducir en tu grupo de amigos a gente nueva con la que no hay cosas en común. Lo hice una vez y dije "nunca jamáis"...

Luisje dijo...

me siento muy identificado con el texto escrito que acontece xD. Yo dejo que las cosas surjan solas, lo que tenga que acabar se acabara tarde o temprano, y lo que tenga que venir, que ojala venga ya, vendra. Las mezclas nunca fueron buenas xD

matt fatal dijo...

Hombre, yo pienso que es lo normal, ¿no? Si no tienes temas en común con cierta gente, buscas otro grupo o te creas subgrupos con gente más similar a ti. Ley de vida... Y sí, cuanto más mayor te haces menos quieres perder el tiempo con quien no te va a aportar nada....

towngayer alias chestercampo dijo...

Totalmente de acuerdo! Cuanto más pasa el tiempo te das cuenta de que has "perdido" el tiempo junto a personas que te aportan nada o a las que no aportas nada. ¿Para qué seguir en ese engaño? Los amigos de la infancia no se eligen, son producto la imposición de la edad; los de la adolescencia... un poco menos; pero cuando uno llega al convencimiento de que no te sigue apeteciendo hacer lo que los "perros guía" , uno se hace más selectivo... Eso sí, sin retirar el saludo al pasado.

Smuacks varios

Brian Kinney dijo...

Que razon tienes. Llega uno a unas edades que lo que menos le apetece es seguir incluyendo a gente en el grupo, no vaya a ser que despues de tanto esfuerzo te lo jodan.
Ademas, yo soy bastante timido pero en esas situaciones, me da por hablar con el nuevo, y acabo resultando un pesao! Jeje!
Un besazo!

Gunillo dijo...

Me interesa mucho el tema de la evolución de los grupos, las amistades y los nuevos fichajes sociales.
Me ha encantado este capítulo de hoy.
...
Con el paso de los años uno se vuelve mucho menos flexible y sólo se abre con gente con la que hay complicidad y cosas en común.
Aunque francamente, yo siempre he tenido este problema desde bien chico: si no encuentro una gran complicidad, no me encuentro a gusto.

la pequeña tortuga dijo...

Sí, es verdad. Además según pasa el tiempo no sólo se prefiere estar con la gente con la que uno tiene mayor afinidad sino que cada vez da más pereza esforzarse por conocer gente nueva porque total, para qué...

Pasaelmocho dijo...

Huy, cómo me suena eso.

Pero cuando se cumplen años (más) de repente uno ve que todo eso que tenía muchísima importancia a la hora de elegir a tal o cual amigo en realidad es una gilipollez, y de golpe te ves hablando animadísimamente con alguien a quien 5 años antes evitabas. Todo es tan relativo y los grupos son tan acordeónicos.

marietta dijo...

Pues yo creo que también es importante conocer a nuevas personas.Debemos dejar atrás las relaciones turbulentas que no no s aporten nada y sobretodo cuidar a los amigos que realamente merecen la pena, pk estos estarán siempre ahí pase lo que pase.
Uff !!hoy estoy muy sensibilizada con este tema.

coxis dijo...

¡qué cantidad de comments interesantes!
Lo cierto es que por educación de complacer siempre a los demás pasamos muchas veladas plúmbeas cuando a lo mejor te apetece más estar en casa leyendo un buen libro o en compañía de gente con la que no tienes que estar un poquito "de prestado", bastante tiene uno ya que "de prestarse" diariamente como para que el finde haya que hacerlo también. He dicho.

Así que, como dice el señor niebla, "a tocarnos todos" sí, pero con quien uno se sienta cómodo...

Saludoides

Mara Jade dijo...

Esa portada de novela rrrrrrrrrrrrrosa!!! Qué ideales son todos los tíos y qué falso todo lo que ocurre de portada para adentro!!

Reconozco que soy una de esas que se autoexcluyeron de algunos círculos. Muy de vez en cuando acepto alguna invitación... pero tampoco son tantas, la verdad.

Siempre me he considerado la persona con la que menos cosas en común tenía "el grupo".