31 marzo 2007

La Ton-Tuna (aka otro gran misterio de la Humanidad)


Para que os alegréis la vista en este finde pre-pasión, ¿o es como penitencia?



¿A alguien le gusta la tuna? Por favor quiero los pros de esta institución, pros que yo desconozco por completo.



Buen finde y gracias por los mensajes de la semana. Sólo he tomado cuatro lexatines esta semana, uno el lunes, otro el martes, otro el miércoles y otro el jueves... El viernes decidí sustituir el Lexatín por el tinto, ah no, el jueves por la noche ya me incliné por el tinto...

A ver si os pensais que soy Sue Ellen...

25 marzo 2007

Ay, si te hubiera conocido antes...



Esta semana va a ser durita, durita... Con juntas de evaluación y ya mucho cansancio acumulado. Pero con mi querido amigo Lexatín, todo se ve de forma distinta...

Buena semana.

23 marzo 2007

Cambios...



Había una vez un grupo de amigos que quedaban para ir al cine, para salir a cenar, para tomar unas cañas. Eran bastante distintos entre ellos, simplemente formaban parte de distintos grupos que habían ido desapareciendo por romances, novios, bodas... Lo normal, al fin y al cabo. De todos modos, había buen rollo entre estas personas, a pesar de que rara vez se hablaba de cosas muy personales entre ellos, quizá por sentirse demasiado mayores y/o desconfiados, o simplemente por el carácter.
Uno de ellos pensó que agrandando el grupo la cosa mejoraría. Y empezaba a traerse a gente a todas luces distinta al, llamémoslo, núcleo del grupo. A veces, las menos, la cosa cuajaba. En otras ocasiones, las reuniones alrededor de una jarra de cerveza pasaron a ser ciertamente hipócritas, debido a que se notaba que entre este grupo agrandado no había temas en común, así que o bien se formaban pequeños subgrupos donde desahogarse más o menos o la gente terminaba poniendo excusas para salir, con el fin de autoexcluirse finalmente.
¿Cuáles son las causas de dicha autoexclusión? Simplemente que conforme se van cumpliendo años, el ser humano es más consciente de lo efímero de la existencia y de que si se tiene un rato para charlar lo normal es hacerlo en compañía de gente con la que se tiene una cierta complicidad y afinidad, no con una serie de personas con la que rara vez se entablaría amistad en circunstancias naturales.
Así, por esa obcecación en formar una mezcolanza artificial, ese grupo primario desapareció, dando paso a uno nuevo, con intereses diferentes, con personas diferentes. Algunos del grupo primario se quedaron, de vez en cuando llaman a los que se autoexcluyeron para que éstos, los autoexcluidos, amablemente declinen la invitación.

21 marzo 2007

Hoy me siento La Polaca

El gobierno polaco pretende perseguir y expulsar del cuerpo a todos los maestros homosexuales o que manifiesten opiniones no contrarias a la homosexualidad.
¿Increíble?
¿En qué año estamos?
Parece ser que la Unión Europea podría incluso expulsar a Polonia de la misma si esto sigue adelente... ¿Demostrará alguien tener la cabeza en su sitio?

18 marzo 2007

Un descubrimiento: Sara


Lo mismo habrá gente que piense "anda que con lo que nos sale éste ahora", pero como ahora la pobre cada vez que sale en la tele es para sacarla paseando un perrito por Núñez de Balboa y cruzándose dimes y diretes con la petarda de Marujita Díaz (ésta no tiene apaño, es una ordinaria como la copa de un pino) creo que es justo reivindicarla, ahora que yo la he descubierto como gran artistaza que es, fue y será, a pesar de su lamentable (o regocijable, según se mire) pero qué pasa, pero qué invento es éste...

Ayer por la tarde estuve viendo una peli de Sara Montiel y reconozco que me lo pasé pipa. La peli en cuestión se llama Samba y el argumento no puede ser más delirante, electrocutante, rebobinante y disfrutante...

Estamos en Brasil, y resulta que nuestra Sarita es brasileña, y se pasea ella muy digna por la favela subiendo unas cuestas la pobre, con el culazo que tiene... Se llama Belén, trabaja en un taller de costura, todas sus compañeras son flacuchas y renegrías, ella estupenda siempre, no cambia el gesto ante nada, sea coser un vestido, pedir un deseo a una diosa del mar que sacarse un moco, ella divina siempre. Y con un cierto aire travestorro, con razón es tan icono, no como Carmen Sevilla, que era demasiado ñoña, monísima, pero ñoña.

Pues Belén tiene novio, un novio con el que ella no tiene ni para empezar, el pobre es un chichipán absoluto que por mucho que trabaje para la Shell Corporation tiene la habitación decorada con unos posters muy extraños, fotos de muchachos culturistas y chicas en traje de chaqueta... Un muchacho un tanto equivocado en su trayectoria, me temo que su único fin con Belén-Sara será llevarle el bolso, porque otra cosa...

Con el novio sube a no sé dónde (en teleférico, no sea que le dé a Sarita un jamacuco) y de repente salen unos instrumentistas con botellitas de cristal y unos bailarines un tanto adictos al rimel y ahí que ella se echa un canto de los suyos, es decir, con un chochazo y una pachorra... No puede faltar el primer plano de play-back, ella estupendísma y pintadísma.

Resulta que Belén (una tierna jovencita, por supuesto, ajena a los placeres y peligros de la vida moderna) se parece muchísimo a una tal Laura, vocalista brasileira que canta "Caminemos" en un tono donde más bien pegaba decir "Arrastremos los pies". A la tal Laura se la cargan al principio de la peli porque la muy casquivana pensaba fugarse con un señor de pelo tintado que responde al varonil nombre de Asis. Asis no se puede ir por la vida, Sarita, vaya novios que te buscas...

El que se la carga es un millonario arruinado loco que se cree estar en la época colonial y que Sarita en verdad se llama Francisca Da Silva (aka Xica -pronunciése Chica- Da Silva). A Belén le echan el ojo unos malandrines y se la presentan al que se había cargado a la otra porque el pobre está tan gagá que ni se acuerda del asesinato. La llevan a la mansión donde Sarita es agasajada por un grupo de criadas dirigidas por una clavadita a la Mamie de Lo que el viento se llevó llamada Trinidad (que dado el culo que tiene, más gordo incluso que el de Sara, debería llamarse Trinidad, Tobago, y demás territorios cercanos).

La cosa se complica, Sarita se asusta y se vuelve a la favela, pero luego su abuelita (cágate lorito, sería abuelita la mujer a los diez años) le quita esos pensamientos de la cabeza. Total que Sarita se va en un avión y en pleno vuelo abre el bolso y con su rictus habitual descubre que el bolso está lleno de pedruscos preciosos (Momento unmissable del film). Parece ser que los malandrines quieren traficar con piedras preciosas. Hay muchas, las otras las van a bordar en los trajes para el carnaval que se va a poner Sarita en una próxima tourné por Europa.

Por supuesto que hay un número musical donde Sara canta "Bahía", guapísima, pero guapísima (con unos bailarines un tanto fofos, todavía puedo ser de un cuerpo de baile...). El siguiente número "Brasil" es más penoso porque a Sarita le dejan el muslamen al aire y está francamente desmejorada, a pesar del pelucón azul que le colocan y la varita mágica que lleva cual ondina carioca.

Al final los traficantes son detenidos por la policía y Sarita termina bailando la samba (a su estilo, por supuesto) vestida de Xica Da Silva, mientras que su novio chichipán la observa con ojos de fan entregado, sin carnalidad ninguna en su mirada.

Por enmedio está la consabida escena de pelea en la favela cuando Sarita vuelve un poquito enjoyá, entonces viene la secuencia de tirarse del pelo mientras se rueda por el suelo mostrando muslo. Al levantarse del suelo ya lleva dos huellas negras en la cara (suciedad o hematoma) pero estupenda como siempre...

El argumento como veis, un disparate, a mí casi se me atragantan las pastitas viendo la peli en cuestión.

Viva Sara.


11 marzo 2007

La Vida De Los Otros



Compré el periódico en El Corte Inglés, lo recuerdo bien, creo que no lo he tirado, que todavía está por el trastero. Salía de clase e iba en el autobús, leía con sorpresa cómo contaban que el muro de Berlín había caído y que la gente podía circular sin problemas. Curioso cómo toda la parafernalia surgida en la URSS y sus países-satélite se vino abajo en un abrir y cerrar de ojos.
La vida de los otros, película absolutamente recomendable y tan merecedora del Oscar a la película de habla no inglesa como El Laberinto (estoy, sin que sirva de precedente, como Alejandro Sanz, con el corazón partío), cuenta cómo era la vida en la extinta República Democrática Alemana en el no tan lejano 1984 (¿coincidencia Orwelliana caprichosa del director?). Como ya he leído en otros blogs, sin grandes dramatismos, consigue su propósito con creces: la exaltación de la libertad por encima de todo y cómo los hombres corrompen (corrompemos) cualquier ideología, por muy justa que parezca sobre el papel.
Sin revelar nada, puedo manifestar sin problemas que la secuencia en el comedor entre los veteranos y los jóvenes trabajadores de la Stasi (la policía secreta) es absolutamente terrorífica.
Qué necesaria es la libertad, ahora que muchos se creen en posesión de la misma. Cuando ya creía que lo había visto todo, resulta que ahora los del PP cantan "Libertad sin ira" (?).
Mira que no quería hablar de política, pero es que lo que está haciendo la derecha es tan increíblemente increíble que me pinchan y no me sale sangre, si me permitís la expresión. Por cierto, hoy hace tres años del atentado, el atentado con el que muchos sentimos vergüenza ajena de los gobernantes de aquellos terribles días.
¿No debería el Rey llamar a Zarzuela a Rajoy y echarle un buen rapapolvo?

05 marzo 2007

¿Pero a qué escuela de idiomas fueron estas muchachas?


La semana pasada el señor Marsónico ha publicado en su blog (si no lo habéis visto ya deberíais estar visitándolo) dibujos de su infancia. Desgraciadamente yo no conservo dibujos hechos a tan temprana edad, aunque sí recuerdo vagamente que dibujaba portadas de discos y naves espaciales imperiales (porque eran más fáciles de dibujar que las de los rebeldes, supongo).
De las portadas de discos que dibujaba, recuerdo bien que me gustaba dibujar a Baccara, dúo musical formado por María y Mayte (me sabía los nombres y todo, ya estaba yo muy por el show-biz) que alcanzó un sonado éxito a finales de los setenta con ese inmortal Yes Sir, I Can Boogie, máximo exponente del estilo Costa Fleming (David Glamour dixit) y del sonido disco proveniente de Europa Central.
Andando el tiempo, cuando ya empiezas a hacerte tu archivo de discos compactos intentando recuperar los sonidos de tu infancia, Baccara fue una de las primeras incorporaciones.
Los primeros compases de Yes Sir, I Can Boogie siguen levántandome la moral, muchas mañanas me la pongo en el mp3 camino al trabajo para darme un poco de vidilla, como para pegarme un chute años setenta.
Ahora bien, lo que yo no recordaba era lo mal que pronunciaban las dos muchachas, Virgen Santa, ¿quién les daba las clases de inglés? Hay palabras en el Boogie Boogie que se sacan por el contexto, dado que las letras sin llegar a ser como las de los Modern Talking, son facilonas ad nauseam, no por la pronunciación. Esta canción se vendió bastante en el Reino Unido, supongo que se les atragantarían las Baked Beans al escuchar semejante atentado contra la Received Pronunciation (el acento más puro).
Pero cuando ya se creía que no se podía pronunciar peor, llegó el Parlez-Vous Français?, cuyos primeros compases transcribo a continuación:
Wow, Hello, you are looking good Mayte. How was the island, the sun and the sea? Tell me about it.
Just too much María. It was like a dream come true.
Go on, I want details. Where did you stay? What did you do? Who did you meet?
I don't know where to start
Well the most important thing first, any romance?
All right then.
Y así lo pronunciaban este par de insensatas:
Uau, Jelou, yu ar luquin gud Mayte. Jau uos diailand desan andesí. Telmi ol abautit
Yas tú mach, María, itguos laika drím cantrú
Gouon aiguónditeils güerdidyuestei guotdidyudú judidyumit
Ai donnou güertostar
Wel de mousimportantcinferst - ¿eni romans?
Olrait den
A pesar de semejante tropelía, me encanta ese inicio de canción, con esos violines que siempre utilizaban en sus canciones y esa pronunciación que haría que se le rizara el pelo a más de un profesor mío de la Facultad. A pesar de semejante osadía vendieron discos como churros. Obviamente, no tardaron en ser reivindicadas como icono gay... Curioso esto, no deja de sorprenderme, todo lo que me gustaba de crío luego resultó ser icono gay... La cabra tira al monte.

01 marzo 2007

Sin que sirva de precedente



Sin que sirva de precedente, hablemos de fútbol. Mi padre me llevó al fútbol en una ocasión, he olvidado contra qué equipo jugaba el Real Murcia. Sólo recuerdo el olor a puro de un señor vociferante que tenía a mi lado y de la cantidad de tacos que tuvieron escuchar mis virginales oídos de nueve años. Desconozco las reglas del fútbol, no sé lo que es un fuera de juego ni las razones por las que se saca un corner. No alardeo ni mucho menos de esta ignorancia en plan snob, tampoco me ha dado por informarme de las reglas del fútbol, creo firmemente que puedo vivir en el desconocimiento futbolístico.

El fútbol me ha causado muchísimos problemas de relación durante la infancia y la adolescencia. Cuando sonaba el timbre del recreo, todos los niños cogían el balón y a correr como gamos detrás de la pelotita. De más está decir que yo pasaba olímpicamente del tema y me quedaba sentado en un rincón o incluso, error fatal por mi parte, jugaba con las niñas, con lo que las burlas y humillaciones estaban a la orden del día.

He sabido esta mañana que al entrenador del Sevilla (espero no equivocarme ni hacerme un lío con los equipos) le golpearon en la cabeza con una botella de agua que había sido previamente congelada. Dicho golpe le causó la pérdida del conocimiento durante un buen rato y la suspensión del partido en el minuto cincuenta y seis.

El energúmeno que lanzó la botella se ha convertido en más o menos un apestado, un ignorante, un cafre. Por supuesto que lo es, pero parece ser que los presidentes de ambas entidades, Sevilla y Betis, se han dedicado a prender la mecha del odio entre las aficiones, culminando en acontecimientos tan lamentables como el ocurrido ayer.

Ahora es el momento de decir que es un incidente aislado, que la gente quiere ir a disfrutar del partido, etcétera. Líbreme Dios de hacer juicios de valor sobre temas que no domino pero como el fútbol te lo meten hasta por las orejas (hasta que Radio 1 decidió emitir "El Ojo Crítico" a las doce de la noche, todas las emisoras dedicaban la hora bruja al dichoso balompie), cada vez que contemplo imágenes de estadios de fútbol veo mucha banderita con el águila, banderita con el toro de Osborne, símbolos nazis y sobre todo mucha gente agresiva y con un aspecto algo descerebrado.

Esta gente que va al fútbol a soltar bilis, a chillar al futbolista en lugar de chillarle al jefe me asusta... Esos grupos de ultras, fomentados, por mucho que lo nieguen, por los propios clubes de fútbol y por sus presidentes son gente sin cultura, y la gente sin cultura es la más fácil de manipular, probablemente manipulada por alguna cabeza pensante que va bien vestida y con un aspecto respetable.

Si es que oyendo a los locutores del Carrusel Deportivo te entran instintos asesinos, con lo histéricos que son...