05 febrero 2007

R.I.P.

No lo recuerdo ahora con exactitud, pero la mayoría de las veces se tiende a idealizar los recuerdos...
Tenía siete u años cuando por vez primera me asomé a un periódico madrileño. Lo que más me sorprendió fue la cantidad de cines que había. Los había de sesión numerada y de sesión continua (incluso decía eso de Continua, 10). No tardé en idealizar esos lugares, en memorizar sus nombres, en soñar con esos gigantescos templos con mármoles y cortinas de terciopelo... Albéniz Cinema, Avenida, Callao, Capitol, Proyecciones, Bulevar, Pompeya... La vez primera que pisé la Gran Vía madrileña y pude admirar esos carteles gigantescos me quedé sin habla, me pareció estar en otro mundo... No concebía cómo la gente que paseaba apresuradamente no tenía dolor de cuello de tanto mirar hacia arriba a esas fachadas con esos cartelones pintados a mano...
Con el tiempo, muchos de estos gigantescos templos tuvieron que desdoblarse en varias pantallas para rentabilizar sus plateas, difíciles de llenar ante el vídeo y las televisiones privadas. Otros se transformaron en teatros, para seguir al menos ofreciendo espectáculo, aunque fuera de naturaleza distinta. Otros, desgraciadamente, cerraron para siempre (sobre todo los vetustos cines de barrio, los de sesión continua, los que a lo sumo instalaban un sistema de sonido magnasound, versión cañí del Dolby Stereo en cines selectos que hizo furor en los años ochenta).
Cuanto todo parecía más o menos tranquilo, ha surgido una nueva amenaza para estos palacios de la ilusión, de la emoción, del glamour... Las cadenas comerciales, ávidas de colocar sus tiendas en calles altamente transitadas por turistas y vecinos, se han apresurado a ofrecerse a reciclar los cines en tiendas. Ya el cine Imperial (anteriormente cine París) se transformó en un Sfera, comprobé con horror y tristeza en mi último viaje a Madrid, y ahora el Palacio de la Música y el cine Avenida han firmado su sentencia de muerte a manos de Inditex, C&A o El Corte Inglés. Los dueños de los cines manifiestan que mantenerlos abiertos sólo les ocasiona pérdidas, yo no sé si será cierto o no pero lo que es indudable es que si esto sigue así se van a cargar una de las calles más bonitas de Madrid, la Gran Vía (ya se cargaron la calle Alcalá, con el cierre de los cines Aragón, Benlliure y Tívoli), convirtiéndola en una impersonal calle, igual que la de cualquier ciudad de provincias, sin ningún atractivo...
¿Dónde harán los estrenos nocturnos ahora? Porque ya sólo quedará el Capitol y el Callao (el Palacio de la Prensa no ha sido local de preestrenos lujosos con alfombra roja)...
Tengo que volver pronto a Madrid y hacer una visita para despedirme de ellos, echando una lagrimita en el patio de butacas...

14 comentarios:

MM dijo...

La ciudadanía dbería hacer también un poco de autocrítica ¿ Kien se mueve por ké no pasen estas cosas?
¿ Kien vota a los gobernantes ke permiten eso?

La Agrado dijo...

Así nos va sustituyendo Cultura por entretenimiento y la Menestra preocupándose por defender a la SGAE...

enebro dijo...

Los estrenos tendrán que hacerlos fuera del centro, como en Kinepolis.
Los cines de la zona Callao tienen los días contados. Y los que sobrevivan, tendrán que reconvertirse al mundo de la publicidad, como el Teatro Movistar (sight!)

mal dijo...

yo pienso que el problema no es inditex or el corte inglés. el problema es el ayuntamiento y la comunidad de madrid que no protegen los lugares históricos como estos.

Matt Fatal dijo...

Uy, cuánta nostalgia rezuma este post. Yo como hace poco que estoy por los mandriles... Aun así te doy mi apoyo: que hagan algo al respecto!

Gunillo dijo...

Pues sí, los Cines Aragón de Mi Calle Alcalá ahora son un Sfera...
Son las cosas de la tan traída y llevada Macdonalización...aunque creo que hay que revisar el término.
En vez de macdonalización esto está siendo una auténtica Zarización!!

Miss Ketchup dijo...

Yo tengo un disgusto con el cine avenida que ni te cuento, no sé hasta donde vamos a llegar!

Xabi dijo...

La otra vez leía en algún periódico (no recuero cual, la verdad) que el motivo del cierre de tanto cine es que en su momento el ayuntamiento les denegó la posibilidad de convertirlos en multisalas, debían mantenerse tal y como estaban. Evidentemente ahora esos grandes cines no son rentables... vemos como se llenan los fines de semana pero de lunes a viernes están vacios.
A mi me da mucha pena pero entiendo la postura de los empresarios: tu no puedes mantener un edificio gigantesco como el del cine Avenida con el público de los sabados y los domingos...
Es muy triste pero es así. Falló el ayuntamiento y no nos engañemos... les estamos fallando nosotros. Ya no solo por las descargas de internet o los top manta. El dvd legal también está haciendo mucho daño. La gente se compra equipos de sonido, teles de plasma donde cada vez se ven mejor la pelis, y pasan de meterse en una sala atestada de gente, prefieren la comodidad de sus casas.
Supongo que aunque sea muy triste, es el signo de los tiempos... está muriendo una etapa y naciendo otra. Obligar a un empresario a mantener la sala abierta aunque tenga pérdidas es injusto. Snifff que pena me da todo.

TB97 dijo...

A mí me da mucha pena penita pena. Y parece que no hay solución. El fin de una época. Con lo bien que me venían a mí los estrenos en la Gran Vía (ya cada vez menos, ¡también pasó mi momento de gloria!) y no en los Kinépolis, que están casi llegando a Murcia a la derecha.

coxis dijo...

un poco de todo... La política, los cambios en el consumo del ocio hacen que cambie el aspecto de nuestras ciudades...
Ay, qué penita me da...

Chica fina opina dijo...

En mi antigua ciudad habían 5 cines. De estreno, de reposiciones, con sesiones dobles....Uno a uno fueron convirtiéndose en bingos, supermercados, tiendas de ropa, pisos...Una pena...

-marsonico- dijo...

Coxis, no conozco a nadie con tanta pasión por el cine como tú, en serio, y a mí me encanta la gente que tiene pasión por algo. En cuanto a idealizar los recuerdos, dímelo a mí...

Sandinmyshoes dijo...

La verdad que es una pena, pero creo que el problema esta en los precios, ellos suben y suben y suben como pasa en gran canaria que ya vale 6.10. O sea 1000 ptas de las antiguas, por ir al cine, simplemente al cine, creo que es una barbaridad, antes costaba 500 ptas (3 euros) e ibamos muchisimo mas, que ahora. Pero van desapareciendo los antiguos y quedan los yelmo y cinesa.

coxis dijo...

jo, marsónico, haces que me ruborice, en serio... ¡Si es que te tengo que querer!

y bienvenida señorita sandinmyshoes

ay señorita chica fina opina, cuánto extraño mi cine Coliseúm, el que estaba cerquita de mi casa...