28 febrero 2007

¿Te Das Queen?

Ay muchachos, qué miércoles más malo que llevo, y todo por la señora Helen Mirren...
Con los madrugones que tengo que pegarme, prácticamente a las diez de la noche estoy en estado de zombificación absoluta pero ayer cometí el error fatal de pretender ir al cine, ni más ni menos que a las diez y media de la noche.
Resulta que iban a proyectar en la Filmoteca The Queen en versión original subtitulada y como a mí la película me dejó más bien decepcionado consideré que a lo mejor era el doblaje el culpable de mi desdén hacia la película de Stephen Frears.
Cuando leí en EL PAÍS de ayer un ditirámbico comentario de Marcos Ordóñez sobre la actuación de Helen Mirren, tuve la sensación de que yo había visto una película distinta o que a lo mejor no estaba yo muy inspirado el día que fui a verla o vaya usté a saber...
Total, que me fui a la Filmoteca a las diez de la noche (cuando yo a esa hora estoy ya escuchando Hora 25 tapadito...) con dos amigas para presenciar esa epifanía, leído el artículo del señor Ordóñez, que supone la actuación de Helen Mirren.
Y entonces al llegar a la taquilla, cartelito adherido a la misma donde se decía que por causas ajenas a la empresa la película se proyectaría en versión doblada. Claro, no era plan de dejar a las amigas solas, sobre todo porque yo era el nexo de unión entre ambas, y total que me volví a zampar la películita doblada en un cine lleno hasta la bandera.
Acabada la proyección, volví a decirme a mí mismo que la culpa debe ser del doblaje...
Un aliciente fue que me pareció ver a compañeros bloggeros reconocidos por haberlos visto en foto, cosa que me hizo, la verdad, bastante ilu.
Esta mañana me ha costado un trabajo levantarme... Y para postre a primera hora, valga la redundancia, los de primero de la ESO... God save the Queen.

24 febrero 2007

Necesito muchos palos... (aka Que vienen los Academy Awards)

Mira que me resistía yo a escribir algo sobre los Oscars (o los Academy Awards como dicen los snobs) pero la carne es débil (y en este momento vital que atravieso mucho más) y me lanzo a escribir sobre los susodichos premios.
Siempre me gusta haber visto al menos las cinco películas nominadas a mejor película antes de la ceremonia (este año me falta la de Clint Eastwood, y es que desde Million Dollar Baby a mí este hombre me deja inapetente, por no hablar de la sobrevaloradísima Mystic River con un Sean Penn tan absolutamente pasado de rosca que dan ganas de abofetearlo) por lo de hacer cuentas sobre quién ganará.
Si la memoria no me falla las nominadas son la del antiguamente considerado como fascista Mr Eastwood, The Queen, Infiltrados, Babel y Pequeña Miss Sunshine.
The Queen me parece una película con un guión flojito donde los haya, lo único destacable es la interpretación de Helen Mirren, que parece auténticamente HRM Elizabeth II. El muchacho que hace de Tony Blair daba grima y la que hacía de su esposa era demasiado guapa. ¿Y esto lo dirige quien hizo la maravillosísima Las amistades peligrosas? ¡Al hoyo con ella!
Infiltrados la dirige Martin Scorsese, director que (casi) nunca me decepciona. Mi adoración por La edad de la inocencia ha sido manifestada en otros momentos, aunque también soy muy fans de sus películas mafiosas como Goodfellas o Casino, amén de Toro Salvaje o (sobre todo) Taxi Driver. De Gangs of New York o El aviador prefiero no hablar. Pero esta película, a pesar de que Scorsese cuando dirige lo hace como nadie, tiene un poquito de síndrome déjà vu y encima sale Jack Nicholson (aaagh). ¡Al hoyo con ella!
Babel, ay Babel, Babel... ¿No estamos ya un poquito hartos de estas películas con guión filigrana que va dando saltos de un punto a otro? ¿No son demasiadas desgracias? Y eso que reconozco que la historia japonesa me puso un nudo en la garganta, lo reconozco. No la mando al hoyo pero tengo mis dudas sobre que gane, más todavía cuando el año pasado Crash mostraba también una historia cruzada, ahora que quede claro, me gusta más Babel que la sorprendente vencedora del pasado año (yo prefiero el Crash de Cronenberg, recuerdo que me puso, con perdón, cachondo como un mulo).
¿Y la Pequeña Miss Sunshine? Pues yo quisiera que ganara ésta, porque sale Muriel (una de mis pelis de cabecera), porque es tierna, porque son todos un poquito freaks y uno se puede identificar con ellos, porque Greg Kinnear salía en Mejor... Imposible (película que siempre me pone tiernecito, gracias a Helen Hunt), porque ese concurso de Misses infantiles del final es antológico, porque es simpática, agradable... Yo soy pro-Miss Sunshine. ¡Viva Miss Sunshine!
Anda que si vuelve a ganar Eastwood... (del que me gusta Medianoche en el jardín del bien y del mal)
En cuanto a la foto, mi homenaje a Almodóvar, pobrecito, sin nominación, con el ego tan chiquitito que tiene... (y mira que j'adore Almodóvar ahora y siempre).
Un texto algo anárquico, pero texto al fin y al cabo.

21 febrero 2007

Ya es Primavera... (aka Biorritmos alterados)


Ayer puso el señor Matt Fatal una foto en su fotoblog algo subidita de tono que me llevó a escribir un comentario absolutamente impropio de mí por lo lascivo, me sorprendí y me turbé al leer lo que me había atrevido a publicar y no tardé en llegar a la causa de tal proceder.

El cambio de tiempo del frío al calor altera mi naturaleza, la trastoca, la machaca, la transforma en una vorágine de cambios de humor y cambios de temperatura corporal.

Es decir, que estoy cachondo todo el día...

¿A vosotros también os ocurre?

20 febrero 2007

Cancionero Coxisiano. Hoy presentamos "Si Supieras" de Gloria.


Si supieras lo que he hecho por venirte a ver
Si supieras lo que he dicho por verte otra vez
No te enfadarías nunca y no dudarías de mi amor por ti
Si supieras que he mentido por volverte a ver
Si supieras lo que lucho por poder salir
Piensan que soy muy pequeña para ser feliz
Nadie en casa me comprende
Todos me censuran mi forma de ser
Si supieras lo que invento por volverte a ver

¿Cuándo llegará ese día que no me separe nunca más de ti?
¿Cuándo llegará la hora que salgamos juntos pero sin mentir?
Y verte, y hablarte cada vez que yo quiera
Y verme, y hablarme cuando lo quieras tú

Si supieras lo que lucho por poder salir
Piensan que soy muy pequeña para ser feliz
Nadie en casa me comprende
Todos me censuran mi forma de ser
Si supieras lo que invento por volverte a ver
¿Cuándo llegará ese día que no me separe nunca más de ti?
¿Cuándo llegará la hora que salgamos juntos pero sin mentir?
Y verte, y hablarte cada vez que yo quiera
Y verme, y hablarme cuando lo quieras tú

Cada vez que yo quiera
Cuando lo quieras tú

(recitado)
Bueno, hasta mañana
Donde siempre
Ya inventaré algo
Sí, hasta mañana

Mmmm-mmm...
Mmmm-mmm...
Esta muchacha, cuyo vinilo pude conseguir en una de esas ferias de coleccionismo que ponen en los salones de los hoteles los domingos, cantaba canciones que escondían auténticos dramazos como el que nos narra con voz temblorosa... Creo que se casó, presentó su hijo en el diez minutos y nunca más se supo... Ah no, también cantó una canción homenajeando al sindicato polaco Solidaridad (cosas extrañas que pasan) que parece ser tuvo un éxito brutal en los países del extinto Pacto de Varsovia.
También hizo una versión del Metti una sera a cena de Ennio Morricone, dabadabeando como nadie...
¿A qué esperan para reeditarlo en cedé?

19 febrero 2007

Escapada al Bellas Artes

Que adoro Madrid no es una noticia nueva, así que el pasado finde mi LC y yo nos fuimos en un Altaria lleno hasta la bandera (y más largo de lo habitual) hacia la capital del reino. El tiempo se pasa tan rápido que hay que aprovechar hasta el último minuto, pero el sábado yo ya había propuesto ir a ver "La cabra", obra de la que había escuchado ditirámbicas críticas por todas partes.
Efectivamente, el autor también es el de "¿Quién teme a Virginia Woolf?" y presenta una historia que camina por el filo que separa lo sublime de lo ridículo, y consigue salir indemne, salvo algunas pegas en el texto.
No voy a destriparos la obra, líbreme God, pero hay un personaje, el hijo del matrimonio que interpretan José María Pou (qué mal envejecer está teniendo...) y Mercè Arànega (lo mejor de la función, tiene las mejores réplicas, pasa de la carcajada a casi ahogar la voz por la amargura, comienza como una protagonista de Coward para devenir en personaje de tragedia griega, un actrizón y todo un descubrimiento para mí) que no te lo crees en absoluto. Para empezar tiene diecisiete años y el muchacho que lo interpreta (Alex García) me parece a mí que ya no los cumple. El autor desconoce cómo habla un muchacho a esa edad, que pasa de ser un histérico llorón a soltar parrafadas improbables de ser pronunciadas por un adolescente, por muy gay que sea (un poquito commonplace, la verdad), insisto, que no me lo creí.
Pero a pesar de todo esto, la obra merece la pena, de verdad.
El público que nos acompañaba no sé si captaba los quiebres que va dando la obra, porque en momentos que la risa se te congelaba había personas que seguían a carcajada limpia... Eso sí, al final no reía ni el gato.
La obra te pone de frente con una cuestión tan complicada como políticamente incorrecta, hasta dónde debe llegar la tolerancia... Y os puedo asegurar que, buff, yo no sé cómo reaccionaría ante la situación que plantea el autor.
Los madrileños no deberías perdérosla... Está en el Bellas Artes y han cambiado las butacas (el año pasado en Visitando al Sr. Green eran de juzgado de guardia por incómodas...)
Y no llevo comisión, aunque lo pareciera o pareciese...
Buen lunes (lo que queda de él)

12 febrero 2007

Un estilista para estas chicas, please!



Hablemos de estilismo. Dice la popular cantante Alaska (Mondo Brutto dixit) que no hay cosa más abominable que un estilista, pero esta mañana me encontraba yo en el pasillo del instituto rumbo a la siguiente clase y me he quedado observando los estilismos de mis alumnos y no he podido evitar casi reirme (con el consiguiente riesgo para mi integridad física) para después caer en el más absoluto estupor.
En una ocasión les pregunté qué música les gustaba por si les ponía un día alguna canción en inglés y acertaba con el conjunto o vocalista en cuestión. Cuál fue mi sorpresa al ver que sus ídolos eran un tal Sergio Contreras (?) y el género denominado "gitaneo". Desolado quedé al no escuchar que eran fans de Marilyn Manson (que es lo más típico), Green Day o incluso Kylie Minogue.
Todo encajaba. Los estilismos no podían haber surgido de repente, sino que eran producto de un largo desconocimiento del más puro buen gusto (estoy cada vez más clasista).
A inicios de curso, cuando creía, ingenuo de mí, que a estos críos se les podía gastar alguna broma, pregunté a una chica de uno de mis grupos si el look Elizabeth Taylor había vuelto... Imprudencia supina por mi parte sacar a colación el nombre de Miss Taylor. La causa de tal comentario sólo apto para los muy iniciados en la cinefilia se debía a que muchas llevaban (y llevan) los ojos pintados de negro con una especie de cola o rabo que probablemente llevarán tatuado o bien se levantarán a tempranas horas para iniciar la sesión de maquillaje por la perfección alcanzada en el trazado de dicha cola.
A esto añadimos un pelo estilo Dama Romana aderezado con todo tipo de medallas, pulseras y cadenas doradas (seguramente Gold-Filled) donde los pendientes de aro son las estrellas indiscutibles del look cani (que ya he descubierto el nombre de esta tribu), un aro que o bien forma una circunferencia retorcida cual columna salomónica o bien alcanza un diámetro tal que uno llega a preguntarse dónde ha ido a parar el loro.
En cuanto a las prendas destaca la chaqueta de chandal color dorada o plateada (o en su defecto blanca) con pantalón caderón de campana cuanto más "arrastrao" y sucio mejor. Los zapatos ni se ven.
Desolador.

Y ya hablaremos del look masculino que también es para salir corriendo...


11 febrero 2007

De peluquerías y demás banalidades


Thank God, last Friday se celebró el llamado Salón del Estudiante con lo que la jornada laboral fue más relajada de lo habitual (que si te bajo a Jefatura de Estudios, que si te pongo un cero, que si estoy a punto de sufrir un infarto...), así que volviendo a casa hice el propósito de cortarme el pelo, cosa que detesto sobremanera, me da muchísima pereza ir a cortarme el pelo, pero mis patillas ya se estaban rizando y corría el riesgo de asemejarme a Chiquito de la Calzada así que decidí ir a restaurarme.

Esta vez me cortó el pelo una chica y no el chico habitual que tiene muchas ganas de conversación, cuando en verdad yo estoy harto de haber estado hablando toda la mañana, más bien gritando, y lo que me apetece es el puro silencio, tú me cortas el pelo, yo procuro no mirarme al espejo con todos los pelos mojados y chafados, y todos tan contentos.

Pues esta muchacha no me daba conversación, pero era de las que preguntan "¿Cómo te lo ves?". La primera vez que me lo preguntó yo estaba casi en estado de zombificación, me estaba durmiendo con los ojos abiertos... Creo que le respondí "Sí, quítame mucho de arriba también". A la muchacha (y a su compañera también) le hizo mucha gracia, mientras que yo intentaba salir del entuerto con mi atractivo personal intrínseco.

Una vez recortado (me recortó las cejas también, dijo que iba a estar más guapo, cosa que mi LC detesta, le gusta que vaya un tanto look rudo) me encaminé al gimnasio. Tuve un momento -el primero- narcisista en el espejo del vestuario. ¡Se me ha levantado el pecho! Me sentía como Jean-Claude Van Damme o como una heroína de película de Russ Meyer, no lo tengo todavía claro...


Me ha llamado mi amigo Jei, que fue al concierto de Fangoria y dice que estuvo bastante bien pero que el local era lo peor, estrecho, incómodo y cargadísimo de humos... Con lo porculero que soy yo en esas situaciones, seguro que no lo hubiera (o hubiese) disfrutado, ¿o a lo mejor sí? Who knows...


Se me ha olvidado preguntarle por lo más importante: ¿Cómo iba vestido Spunky?

08 febrero 2007

Mitos eróticos

Aquí Jaume Figueras, Mr Belvedere, mi crítico cinematográfico de cabecera...
Aquí Marcos Ordóñez, mi crítico-comentarista teatral favorito...

06 febrero 2007

Especies Bizarras: Hoy presentamos LA JAPUTA


Este es mi pescado favorito. No hay nada mejor que ir a la pescadería del Carrefour y pedir una Japuta...
Buen provecho.

05 febrero 2007

R.I.P.

No lo recuerdo ahora con exactitud, pero la mayoría de las veces se tiende a idealizar los recuerdos...
Tenía siete u años cuando por vez primera me asomé a un periódico madrileño. Lo que más me sorprendió fue la cantidad de cines que había. Los había de sesión numerada y de sesión continua (incluso decía eso de Continua, 10). No tardé en idealizar esos lugares, en memorizar sus nombres, en soñar con esos gigantescos templos con mármoles y cortinas de terciopelo... Albéniz Cinema, Avenida, Callao, Capitol, Proyecciones, Bulevar, Pompeya... La vez primera que pisé la Gran Vía madrileña y pude admirar esos carteles gigantescos me quedé sin habla, me pareció estar en otro mundo... No concebía cómo la gente que paseaba apresuradamente no tenía dolor de cuello de tanto mirar hacia arriba a esas fachadas con esos cartelones pintados a mano...
Con el tiempo, muchos de estos gigantescos templos tuvieron que desdoblarse en varias pantallas para rentabilizar sus plateas, difíciles de llenar ante el vídeo y las televisiones privadas. Otros se transformaron en teatros, para seguir al menos ofreciendo espectáculo, aunque fuera de naturaleza distinta. Otros, desgraciadamente, cerraron para siempre (sobre todo los vetustos cines de barrio, los de sesión continua, los que a lo sumo instalaban un sistema de sonido magnasound, versión cañí del Dolby Stereo en cines selectos que hizo furor en los años ochenta).
Cuanto todo parecía más o menos tranquilo, ha surgido una nueva amenaza para estos palacios de la ilusión, de la emoción, del glamour... Las cadenas comerciales, ávidas de colocar sus tiendas en calles altamente transitadas por turistas y vecinos, se han apresurado a ofrecerse a reciclar los cines en tiendas. Ya el cine Imperial (anteriormente cine París) se transformó en un Sfera, comprobé con horror y tristeza en mi último viaje a Madrid, y ahora el Palacio de la Música y el cine Avenida han firmado su sentencia de muerte a manos de Inditex, C&A o El Corte Inglés. Los dueños de los cines manifiestan que mantenerlos abiertos sólo les ocasiona pérdidas, yo no sé si será cierto o no pero lo que es indudable es que si esto sigue así se van a cargar una de las calles más bonitas de Madrid, la Gran Vía (ya se cargaron la calle Alcalá, con el cierre de los cines Aragón, Benlliure y Tívoli), convirtiéndola en una impersonal calle, igual que la de cualquier ciudad de provincias, sin ningún atractivo...
¿Dónde harán los estrenos nocturnos ahora? Porque ya sólo quedará el Capitol y el Callao (el Palacio de la Prensa no ha sido local de preestrenos lujosos con alfombra roja)...
Tengo que volver pronto a Madrid y hacer una visita para despedirme de ellos, echando una lagrimita en el patio de butacas...

04 febrero 2007

Películas semidesconocidas que merecen una segunda oportunidad. Hoy presentamos VIDA Y AMORES DE UNA DIABLESA

En 1989, la por entonces directora indie Susan Seidelman estrenó la película She-Devil, conocida aquí como Vida y amores de una diablesa (homónimo título de la novela en la que se basa la película). La película tuvo escaso éxito pero fue muy comentada desde el inicio de su rodaje por suponer un giro en la carrera de Meryl Streep, actriz hasta entonces limitada a papeles donde lucirse imitando acentos extranjeros o sufriendo hasta lo indecible (sí que hizo Se acabó el pastel con Jack Nicholson, que no es muy dramática, pero ésa no cuenta).
La coprotagonista del film era la televisiva Roseanne Barr (posteriormente casada con el terrible Tom Arnold y temporalmente rediviva como Roseanne Arnold), protagonista de la serie Roseanne, que yo descubrí en el canal nou valenciano y de la que me hice fan absoluto (aunque era un gusto que tenía que ocultar porque a la mayoría de mis amistades les parecía horrorosa).
Susan Seidelman, además de dirigir Buscando a Susan desesperadamente con Madonna haciendo de herself, también dirigió que yo recuerde el primer capítulo de sexo en Nueva York y también hizo una cosa con John Malkovich sobre fabricar un hombre perfecto o no sé qué zarandaja.


Pero lo que en verdad importa (no me explico cómo todavía no ha sido editada en DVD por Metro Goldwyn Mayer, que está editando cada bodrio de la Cannon Films protagonizado por Chuck Norris...) es la interpretación de Meryl haciendo de escritora de novela rosa. Su alabadísima performance de El diablo viste de Prada palidece ante esta interpretación a todas luces superior. Es una diva habitante de un palacio color rosa chicle, con un ordenador portatil marca Zenith color rosa, con unos sombreros y unos tocados que harían palidecer a Harold Robbins o Danielle Steel y sobre todo con un caniche cuyo nombre no recuerdo que protagoniza uno de los momentos más hilarantes de la película. Insisto, su aparición en pantalla, lleno de matices, me parece mucho más premiable que sus dramones estilo La decisión de Sophie (¿no hay ningún club en internet de traumatizados por su visión?). Cuando en el 92 insistió en este registro con la hilarante La muerte os sienta tan bien (esa escena en la que Isabella Lancome le pregunta cuántos años le echa es absolutamente antológica), película muy disfrutable aunque un poquito lastrada por sus efectos especiales y con algunos fallos de ritmo (cosa incomprensible, cuando Robert Zemeckis había hecho la frenética primera Regreso al Futuro, claro que luego hizo ese pestiño de Contact, del que todavía no se ha recuperado).
Lo dicho, señores de la MGM DVD española hagan ustedes el favor de editarla que tengo la cinta del canal plus del 92 un poquito sobada de más y algo degradada. Luego dirán que nos vamos a la mula pero es que ustedes nos obligan a ello...
Por cierto, este post pretendía ser un homenaje velado a Meryl Streep...
Offtopic: ¿Habéis visto DreamGirls? ¿No? Mejor para vosotros...