29 septiembre 2006

Viridiana hoy

Hace ya bastantes años que vi la peli Viridiana de Luis Buñuel. Lo que más me sorprendió de ella fue que permitieran la participación en el Festival de Cannes de semejante historia bajo la bandera española en aquellos oscuros y tristes años del franquismo. No sé si la habréis visto pero yo me quedé con la idea siguiente al terminar de verla: la imposibilidad de ser piadoso o de intentar llevar una vida sacrificada y de que eso te lo van a reconocer los demás. La protagonista en cuestión ayuda a los pobres, es muy pía y mira mal el comportamiento de su primo, que lleva una vida más o menos licenciosa con la criada. Hay una escena, absolutamente inolvidable, en que los pobres "toman" la casa donde habita Viridiana, montando una especie de bacanal dirigidos por un mendigo tuerto más malo que la quina (probablemente porque el mundo lo había hecho así). Este momento es ese tan famoso en que una de las mendigas, interpretada por la inolvidable Lola Gaos, dice que va a echarles una foto y los pobres se colocan como en la última cena de Leonardo Da Vinci. De más está decir que la indigente no tiene cámara, se levanta el refajo y se supone que muestra sus intimidades. Con el exceso de vino la cosa termina degenerando, la casa acaba hecha un solar y el primo (que lo interpretaba Francisco Rabal) expulsa a todos los pobres. Viridiana, al fin convencida que esto de hacer el bien sin mirar a quién es una tarea frustrante, decide jugar al mus con su primo y la criada, una metáfora probablemente de un menage à trois.
Manderlay de Lars Von Trier con la maravillosa Nicole Kidman apuntaba un tema similar. La mezquindad del ser humano no tiene límites. Los pobres no tienen que ser bondadosos de por sí y agradecer a sus bienhechores.
Esta semana me ha venido muchas veces a la cabeza la película Viridiana. Me he sentido como Viridiana ayudando a los pobres. Es muy triste mencionarlo pero hay seres humanos incapaces de identificar la bondad o la solidaridad, más bien la equiparan con la debilidad o la estupidez. No desean mejorar. No quieren ayuda. Para ellos una mano amiga es una mano de la que aprovecharse o burlarse. Es descorazonador... No disfrutarán nunca de la belleza de un poema, de una canción, de una película...

26 septiembre 2006

Renaissance (Dedicated 2 to Xabi)

Verano de 1983, cuando las películas se reservaban, salvo tímidas excepciones como Mad Max 2 o Superman III, para los primeros vientos otoñales y los cines se llenaban con reposiciones donde uno podía ver en pantalla grande Los Diez Mandamientos, Ben-Hur, Lo que el viento se llevó, El Padrino, West Side Story o Con faldas y a lo loco. Además de estas reposiciones se estrenaban (en lunes, nunca en viernes) películas que se habían ido arrinconando poquito a poco en el cajón.
El cine Palafox de Madrid anunciado durante muchos años como "El mejor cine de Europa, con los máximos adelantos del cine moderno" y donde se proyectaron películas como Jesucristo Superstar, E.T. El Extraterrestre o Memorias de África estrenó un lunes de finales de julio la película cuyo cartel se reproduce arriba protagonizada por Silvia Tortosa.
No he tenido el placer de verla, cuando la estrenaron era no recomendada a menores de 18 años y ni siquiera recuerdo si llegaron a exhibirla en mi ciudad pero la protagonista fue otra macizorra oficial de los años setenta, protagonista de la inolvidable Pánico en el Transiberiano ofrecida por Narciso Ibáñez Serrador en su muy recordado Mis terrores favoritos con otra inmortal: Helga Liné, presentadora del inmortal Aplauso de José Luis Uribarri y ¡José Luis Fradejas con su juventud baila! y (cómo olvidar) ¡la marcha de Nacho con su mano marchosa y todo! Creo que también salía por ahí Mercedes Rodríguez, pero era demasiado seria...
Silvia Tortosa tuvo otro momento softcore en los años ochenta con el mini-éxito en los circuitos catalanes y mallorquines La Señora con un jovencísimo Luis Merlo haciendo de objeto de deseo de la susodicha señora, que no era otra sino nuestra Silvie...
El post dedicado a Silvia Tortosa me ha quedado off-offtopic...

23 septiembre 2006

María García from Totana, Murcia. (Dedicated to Gunillo)

Leía hace ya unos cuantos días que el señor Gunillo se está convirtiendo en todo un experto en el poco convulso mundo televisivo español (donde indudablemente el estilo Tómbola no ha sido para nada una moda pasajera) porque parece que ya está todo inventado y se arriesga más bien poco (ÚLTIMA HORA: La serie de Anita Obregón pasa a los lunes para competir con CSI y Mira quién cuesca, no cabe duda que Antena 3 quiere quitársela de encima).
El pasado viernes no me resistí a ver "¿Dónde estás, ventrículo izquierdo?" porque la Mary Patiño a mí me hace gracia, que un día le va a dar un yuyu con esas venas que le tiemblan y le palpitan por toda la geografía de su visage, contrastando con el soso del Cantizano, que no se despeina el peinado cuidadosamente despeinado en ningún momento. Y resulta que apareció María García aka Bárbara King, que llevaba pinta un poquito mejorable con esos rizos y ese leopardo pero ese tono de voz me desplazó a 1976 cuando presentaba Palmarés TV y tenía menos tetas y menos morro. Desde luego que Bárbara King no me deufradó, fue sentando cátedra sobre sus romances del 79, opinó sobre todo lo que le dio la gana ¡e incluso reveló que el señor que lleva los pantalones en una posición peligrosa para su integridad sexual le había tirado los tejos! Y la Patiño a punto de darle el patalete, ay... (suspiro) si en un mismo programa estuvieran la Patiño y la Karmele yo disfrutaría cual mandril en celo porque las dos son mis iconas del mundo rosa televisivo favoritas. Me sentiría cual Marijose en un concierto de los 4 en Alicante si llegara a conocerlas...
Y tras semejante texto que va a hacerme perder mucha credibilidad, ahí os coloco un grabado de Alfons Mucha, gracias al señor Gunillo de nuevo, para dar un toque de qualité en este texto tan sumamente petardo que he perpetrado hoy.

Sed buenos...

20 septiembre 2006

Ahora sí que lo estoy notando... (a pesar de tomar Actimel cada mañana)

¿Todavía es miércoles?
Esta semana se me está haciendo eterna. La primera semana con clase es bastante dura. Tienes que memorizar aproximadamente 150 nombres (detesto llamarlos por "tú, el del fondo"), bueno, no es problema, en octubre me los habré aprendido. Tienes que coger el ritmo de trabajo de nuevo. Tienes que volver a acostumbrar la garganta a hablar y a hablar en un tono de voz por encima de lo normal durante 55 minutos. Tienes que volver a capotear los temporales provocados por el alumno denominado "revientaclases" con la habilidad suficiente para no salir del aula con la tensión arterial por las nubes. Tienes que volver a preparar materiales extra porque por lo general no te sirven los que diseñaste el curso pasado ya que eran alumnos o niveles distintos y cada clase es un mundo. Tienes que alejar los deseos de fumar después del cafecito. Tienes que adaptar tu ciclo de sueño a cenar y a acostarte pronto porque el tren sale a las 6:45 y no espera.
Pero como soy optimista por naturaleza, sé muy bien que la próxima semana lo veré ya todo rodado.
Tengo muchos motivos para estar contento. Se acabó la incertidumbre de no tener un trabajo fijo, si quiero puedo hacer confetti con el temario de las oposiciones (pero no lo haré, le he cogido cariño).
Ahora sólo falta disciplinarme lo suficiente para apuntarme a un gimnasio porque este pasado año de aparcamiento forzoso para estudiar me ha dejado algo colgandero y tengo una boda pronto donde quiero estar esplendoroso (bueno más bien, espero que me quepa el traje - no soy capaz de ir en chanclas a una boda, señor MM, si me permites citar tu emotivo post de ayer), frívolo que es uno...
Sigo sin poder colocar fotografías, yo que pensaba dedicarte el susodicho post con fotos, señor Gunillo...

19 septiembre 2006

¿Me pasa sólo a mí?

Tenía un post estupendísmo preparado y se me ha jorobado en el último momento. No he conseguido que las fotos se "suban" y entre pitos y flautas se me ha ido todo a la eme. La ciencia no avanza...

16 septiembre 2006

De Onomásticas Extrañas o Cómo No Saber Digerir Los Años Con Dignidad

Yo soy periférico en todos los sentidos. He nacido en la periferia. He ido a un colegio periférico donde sólo cinco de los 26 que sacamos la EGB fuimos a la Universidad. Mi instituto fue periférico. Mis amigos eran periféricos. Mis salidas eran por discotecas periféricas. Nunca me gustaron los Hombres G ni Modestia Aparte. Hasta que un día...
Hasta que un día llegué a la Universidad y descubrí el Universo Pijo. Gente que sin ser necesariamente pija habitaba cerca de El Corte Inglés y que asistía a institutos donde el 90% acabaron cogiendo el autobús que los subía al Campus o fueron caminando hasta la Merced (el campus de la ciudad). Pero también había gente pija, pero que muy pija...
A mí la gente pija me fascina. Me repele a veces pero sobre todo me fascina. Me fascina que se besen cada vez que se encuentran aunque se vean en diferentes ocasiones durante el mismo día. Pero lo que más me fascina es la onomástica pija y no me refiero al "jó, qué supergüay" o el tan sobado "te lo juro por Snoopy" o el incluso importado de la capital del reino "que se caiga el techo de Vips si miento", no, no me refiero a eso.
Son sus nombres. ¿Qué se puede esperar de gente que se hace llamar Pirula, Chuli, Cuqui, Pana o Tana? Cuando era más joven e imprudente no podía evitar reirme, ahora me he aburguesado y hago como la marquesa de Merteuil (espero haber escrito bien el nombre), es decir, cuando oigo nombres como Cuqui hago como si fuera lo más normal del mundo mientras me clavo un tenedor en el dorso de la mano. Lo más alucinante es que detrás del nombre Cuqui haya un señor de cuarenta y tantos bastante pasado de kilos, lo más natural habría sido llamarse Cucón como mínimo. Eso no es saber llevar la edad con dignidad... Es como si a mí me llamaran Pim-Pím o cosas por el estilo...
Pero la cosa no acaba aquí porque a ver, ¿qué nombre es Pana? ¿Panavisión? ¿Chaquetadepana? (no, este último no, es demasiado lower class). Me rindo, no consigo encontrar el nombre auténtico...
¿Será que en mi fuero interno quiero ser pijo? No sé, no podría llevar un polo con la banderita española en el cuello y las mangas, o una camiseta con el toro de Osborne... Si hubiera sido pijo habría sido un outsiderpijo supongo (o no, ¿quién sabe? o me convierto en una cosa rara como el muchacho este que salía en el equipo G de antena 3 y ahora parece una hija de Félix Rodríguez de la Fuente o...)

12 septiembre 2006

Cancionero Coxisiano. Hoy presentamos: Chafino - "Hombre de Papel"

Un papel perdido donde un hombre está llorando su vida
Noches cree que escribe una canción que escuchan los demás
Siente que no puede ver lo que hay dentro de él, lo esconde muy bien
Y la mira y piensa que no hay nada
Lo mismo que en él, todo es mentira

Esta canción de 1994 interpretada por un dúo llamado Chafino tenía dos peculiaridades: una que el vocalista era murciano, otra que cantaba con voz de soprano, como un castrati. Se vuelve a repetir la letra y la canción está terminada pero a mí me dejó huella un febrero del 94 cuando preparaba un examen de Crítica Literaria.
- Vi el videoclip en el canal plus cuando los daban antes de la peli de las diez de la mañana, lo grabé y creo que escuché la canción hasta límites obsesivos.
- Vi el CD en El Corte Inglés, creo que estaba editado por BMG Ariola e incluso en El País de las Tentaciones le dedicaron un huequecito pero no volvieron a salir por ningún lado.
Ahora gracias a la mula tengo la canción y puedo escucharla hasta hartarme, y de paso comparto la letra con vosotros a ver si alguien más la conoce. Y si la conoce y he metido la pata al transcribir la letra pues que la corrija con toda libertad porque USTEDES SON FORMIDABLES.
Sweet dreams

09 septiembre 2006

Las razones de mi nombre


Algunas veces siento deseos de cambiarme el apodo por si conlleva malinterpretaciones varias. Cuando echo la vista atrás y miro cómo va desarrollándose mi vida, el apodo de "coxis" podría tener lecturas puede que no demasiado políticamente correctas... Así que hoy me siento retozón y voy a contaros las razones de usar la dichosa palabrita que alude, según leí en la muy interesante, al hueso que tenemos en la parte superior del culete y que antiguamente era el origen de la cola que nuestros ancestros tenían y que nosotros perdimos, al ser un hueso más delicado si uno se da un golpe no ve las estrellas, sino todas las constelaciones habidas y por haber, es lo que en la tierra murciana le dicen la "cuscusilla".
Cuando era niño ya apuntaba maneras "friquis" y junto con un amigo de la infancia con el que ya no tengo prácticamente relación porque la vida nos fue llevando por diferentes rincones, cuando nos encontramos siempre decimos eso de "a ver si quedamos y nos contamos la vida...", es decir, que nunca quedamos... estaba un día mirando los titulares de un periódico en un vetusto kiosco de periódicos y leímos uno de un jugador de fútbol cuyo nombre no recuerdo que había tenido problemas de coxis y a otro tenían que operarlo de pubis. Y lo de pubis y coxis nos hizo una gracia absoluta, creo que estuvimos meándonos de risa con las palabritas en cuestión. E incluso las añadimos a nuestro vocabulario para decir tonterías del tipo "¿Y cómo se llama ésa?" "Se llamará Pubis" "¿Y la otra de allá?" "Coxis". Esta última palabra la usaba cuando no tenía nada que decir, como una coletilla sin importancia, por eso la primera vez que escribí un comentario y vi que tenía que poner un nombre me salió de manera automática: "Coxis" sin duda.
Perdonad la redacción, es francamente horripilante.
Gracias a todos los que habéis comentado sobre la peli de Paul Giamatti. Reitero que mi ausencia semanal ha sido por tener que acostumbrarme a un nuevo trabajo, nuevos compañeros, alumnos por conocer, muchas cosas... Y el síndrome postvacacional que también tiene tela.

02 septiembre 2006

La joven del agua



Como me gusta llevar la contraria por naturaleza, en lugar de ir a ver Alatriste (la crítica de El País era un poquito tibia y en RNE dijeron esa frase tan manida de que tiene una fotografía muy bonita) me fui a ver La joven del agua.

Esta película se ha dado un batacazo (y de los gordos) en Estados Unidos tanto a nivel de crítica como de público. Y es que no podemos pretender que absolutamente todos los estrenos con que nos bombardean cada viernes lleguen a los cien millones de dólares de recaudación en el primer fin de semana. -Abro un inciso: no consigo entender el espectacular éxito de la segunda parte de Piratas del Caribe, yo prácticamente no entendí la mitad de las cosas que pasaban, se me hizo pesadísima y para postre se queda a medio. Desde luego a mí no me pillan para la tercera, eso que quede claro.-

Ciertamente yo tenía mis dudas con esta película, cuando lees el argumento en las revistas o en los reportajes de la televisión a mí se me pasaba por la cabeza: "puf, vaya historia, esto o te da vergüenza ajena o sale algo estupendo". Esto se debe valorar cuando uno se enfrenta a la película: su historia (la protagonista se llama Story -no sé la razón por la que le han dejado el nombre en versión original) es arriesgada y eso en estos tiempos es de agradecer. No voy a desvelar grandes cosas (además si la habéis visto os daríais cuenta que prácticamente en la secuencia de los títulos de crédito te cuentan la peli) salvo que a mí la película me fue conquistando a medida que avanzaba la proyección. Tiene un inicio torpe, incluso tedioso en ocasiones, hay un excesivo protagonismo que se concede el director de la película en ese personaje-Mesías, revelando que este hombre debe tener un ego de un tamaño considerable. Incluso la resolución de la historia y la facilidad con que los vecinos de la casa "pasan por el aro" de que son protagonistas de un cuento se hace difícil de creer en ocasiones y la presencia de un crítico de cine como absoluto villano de la historia se revela como recurso facilón. Añadiría además que la muchacha que hace de joven acuática tiene una cara de flipada en algunas secuencias que la hace francamente abofeteable PERO...

Paul Giamatti conduce la película con tal convicción, compone un personaje tan encantador que te conquista como si fueras otro vecino más del edificio del que se ocupa...

Hay momentos tan bien orquestados que consiguen emocionar y conmover, haciéndote sentir niño, como esos niños que desean creer en las hadas con todas sus fuerzas, niños que aquí no interpretan las estrellas sino paquetes de cereales para el desayuno. Estos momentos, además, están concentrados en el último tercio de la película con lo que la película gana enteros y termina dejándote buen sabor de boca.

Película desequilibrada, no obstante, no apta para todos los públicos, desde luego los que busquen giros argumentales sorprendentes estilo El sexto sentido o El bosque van a sentirse profundamente decepcionados. Los que busquéis una película imperfecta pero diferente y poética pasaréis un buen rato. A decir verdad, a lo mejor me cojo a mi sobrino mayor y con la excusa la vuelvo a ver.